El hecho tuvo lugar el pasado miércoles, cuando Bruno Díaz trasladaba a un anciano de 70 años que estaba a su cuidado. Ambos tomaron un rudimentario ascensor de un domicilio del Juan XXIII, que terminó cayendo al vacío debido a que el cable que lo sostenía se cortó.
En escasos segundos Bruno tomó la determinación de poner su cuerpo para aminorar el impacto de la caída, y eso le salvó la vida al anciano de 70 años que no sufrió daño alguno.
Sin embargo, el cuidador quedó atrapado entre los hierros y debió ser socorrido por personal de Rescate de los Bomberos Voluntarios, que lograron liberarlo.
Enseguida fue anestesiado dado que el dolor que sentía era severo, y horas después en el Hospital Regional debieron amputarle el brazo.
No solo su extremidad fue afectada, sino que órganos vitales también, por lo que se encuentra internado en terapia intensiva en un coma inducido y su estado es reservado.
Desde la Asociación de Cuidadores de la Salud por Chubut Violeta pidieron una cadena de oración para la pronta recuperación del oriundo del norte argentino que llegó a Comodoro para darle una mejor vida a su esposa e hijos.

