Este martes por la mañana se llevó a cabo en los tribunales penales del barrio Roca el sorteo de los jurados para el juicio por el homicidio del joven Lautaro Labbe, que ocurrió el 18 de abril de 2023. El único acusado en esta causa es el oficial Simón Cruz.
Para elegir a los jurados se usaron bolilleros y se seleccionaron 80 personas, repartidas en partes iguales entre hombres y mujeres, todas sacadas del Padrón Electoral. Ahora viene la próxima etapa, que es la audiencia para seleccionar finalmente a los jurados (lo que en la jerga judicial llaman “Voir Dire”). El juicio con jurado popular está previsto para los días 27 y 28 de agosto.
Vale recordar que los otros cuatro policías que estaban imputados en el caso — Lautaro Valenzuela, Marcelo Colque, Roberto Ortiz y Lucía Rosales — decidieron hacer un juicio abreviado. Ellos admitieron, acompañados por sus abogados, que participaron en el encubrimiento y en falsificación de documentos relacionados con el caso. Fueron condenados a penas condicionales que incluyen prisión en suspenso, inhabilitación para cargos públicos y reglas de conducta.
El juez técnico del caso es Mariano Nicosia. Por el Ministerio Público Fiscal está el fiscal general Julio Puentes. La madre de Lautaro es representada por la abogada Luciana Risso, que trabaja en la Defensa Pública en el área de Violencia Institucional. La defensa del oficial Cruz la lleva el abogado particular Alejandro Fuentes.
El hecho
El caso que se juzga ocurrió en la madrugada del 18 de abril de 2023, entre las 2.30 y las 3.10, cuando un vecino alertó a la policía sobre la presencia de tres jóvenes que intentaban abrir vehículos estacionados en la calle Los Claveles de Comodoro Rivadavia, entre los cuales se encontraba Labbe.

Ante el aviso, agentes de la Comisaría Séptima de Comodoro Rivadavia llegaron al lugar en un patrullero. Al percibir la presencia policial, Lautaro y su amigo, identificado con las iniciales L.E.O., intentaron huir hacia el pasaje Las Rosas.
Mientras el segundo logró escapar, la víctima fue alcanzada por Cruz, quien, en lo que la justicia podría considerar un abuso de autoridad, desenfundó su arma reglamentaria, una pistola calibre 9 mm, y le disparó a adolescente en la nuca.
Según los investigadores del caso, tras balear al menor de edad, Cruz alertó a sus compañeros Colque y Valenzuela, quienes estaban en las inmediaciones en busca del otro sospechoso y aseguraron que el disparo fue accidental.

Luego llegó el sargento Ortiz y alteraron las actuaciones oficiales para posteriormente falsear el acta y poder encubrir lo que realmente había sucedido.
Lautaro fue trasladado al Hospital Regional de Comodoro Rivadavia, donde permaneció en terapia intensiva por ocho días, hasta que el 26 de abril murió.
Según puntualizó el Ministerio Público Fiscal, la investigación determinó que “el Sargento Ortiz junto a Colque, Valenzuela y Rosales falsean las actuaciones con el objeto de encubrir a Cruz, rubricando el acta policial con contenido falso”. Y agregó que “cortan el cuello del buzo con capucha de la víctima y hacen desaparecer la vaina servida”.
