Desde el Departamento de Saneamiento explicaron que la medida responde al incremento del consumo propio de la temporada estival, que supera la capacidad habitual del sistema y obliga a realizar cortes programados para equilibrar los niveles de reserva.

Por qué hay cortes en verano y no en invierno
Según se detalló, el Sistema de Acueductos mantiene el mismo caudal durante todo el año, salvo situaciones excepcionales como turbiedad en el lago o averías técnicas. Sin embargo, lo que sí varía de manera significativa es la demanda de agua por parte de la población.
Durante el verano, el uso intensivo del recurso —vinculado a las altas temperaturas y al mayor consumo domiciliario— excede la capacidad del sistema, lo que hace necesario implementar interrupciones preventivas. En cambio, en invierno la menor demanda permite sostener el suministro sin restricciones.
Finalmente, desde el área remarcaron la importancia del uso responsable del agua, al señalar que “no es una opción, es una necesidad”, e instaron a la comunidad a cuidar cada gota mientras se normaliza el servicio.
