Una pelea entre hermanos terminó con uno apuñalado y el otro con golpes en la cabeza. En presunto estado de ebriedad, Ezequiel Eduardo y Alfredo Ernesto Ojeda protagonizaron una discusión que terminó con ambos heridos. El primero de ellos sufrió diversos golpes en la cabeza ocasionados con un revólver. El otro, un puntazo en el brazo izquierdo. El incidente fue denunciado por el propio padre.
Los hermanos Ezequiel Eduardo Ojeda (19) y Alfredo Ernesto Ojeda (22) volvieron a ser noticia ayer, luego de que hace dos semanas el último de ellos recibiera un disparo en la espalda en un incidente ocurrido en el barrio 30 de Octubre. Esta vez el escenario del escándalo fue su propia casa, en la calle Cerro Colorado al 3.400 del barrio Cerro Solo, donde residen junto a su padre.
Según informaron fuentes oficiales de la Seccional Quinta al diario El Patagónico, eran alrededor de las 9, cuando recibieron un llamado en la comisaria que daba cuenta de un incidente familiar en ese domicilio. Fue el propio padre, Eduardo, quien se comunicó telefónicamente con la policía al temer que la situación pasara a mayores.
Es que tanto Ezequiel como Alfredo terminaron con lesiones: en el caso del hermano menor con golpes en la cabeza producto de los reiterados culatazos que recibió con un revólver que estaba en la vivienda, y en el caso del mayor con un corte en el brazo izquierdo luego de haber sido apuñalado con un cuchillo.
Ambos hermanos fueron traslados al Hospital Regional. En el caso tomó intervención personal de Criminalística que secuestró el revólver encontrado, el cual estaba vacío, y también incautó el cuchillo. Se presume que ambos habrían estado bajos los efectos del alcohol y estupefacientes, lo que será determinado por los estudios toxicológicos a los que fueron sometidos en el centro asistencial.
De esta forma, los hermanos Ojeda, conocidos por diversos incidentes tanto en Próspero Palazzo, donde anteriormente vivían -recordó la policía-, como en la zona sur, vuelven a ser noticia.
El 26 de agosto Alfredo Ernesto había recibido un tiro en la espalda en el edificio 7 del complejo habitacional 30 de Octubre, en un raro hecho que la víctima no quiso denunciar.
Es que ese día llegaron al lugar dos jóvenes que lo habían buscado durante toda la tarde, entrando y saliendo del edificio en al menos unas tres oportunidades, según los testimonios.
Finalmente lo pudieron encontrar y le dispararon por la espalda, quedándole alojado el proyectil cerca de la columna vertebral por lo que debió ser hospitalizado y operado. La policía presume que se trató de un «ajuste de cuentas».
