La renuncia de Marcelo Giusiano a la presidencia de la Convención provincial de la Unión Cívica Radical terminó de diagramar y conformar el tablero electoral de cara al 27 de noviembre. El dirigente comodorense César Herrera se lanzó como candidato para competir contra Raúl Barneche por el cargo más importante del partido dentro de las fronteras chubutenses.
El lanzamiento de Barneche para repetir la presidencia del partido generó un efecto inmediato en el radicalismo opositor: Giusiano (esposo de la diputada Jacqueline Caminoa) renunció a la presidencia de la Convención y Herrera se posicionó nuevamente como el rival del actual titular del partido a nivel provincial.
Desde Comodoro Rivadavia, Herrera confirmó a El Chubut que “irá por la presidencia de la UCR”. Llamativamente, después de afirmar que peleará la interna contra Barneche, resaltó que desde su sector “están tratando de hacer una lista de consenso y de unidad donde estén la mayor cantidad de voluntades posibles”.
De esta manera, el tablero electoral de la UCR en la provincia quedó divido con Barneche por el cimadevillismo, Herrera por la oposición y Giusiano y Caminoa, sumados a José Gaspar y Roberto Risso jugando más cerca del dirigente comodorense que del sector de Mario Cimadevilla y Manuel Pagliaroni.
Diferencias de una misma línea
Herrera polemizó y dijo que “del cimadevillismo sólo quedó Mario Cimadevilla y algunos amigos que pueda tener en el resto de la provincia». El dirigente señaló que no comparte el actual modelo de conducción y por esos motivos «se presentará como candidato”.
Sin embargo remarcó que a pesar de haber perdido la elección por un voto contra Barneche “he dejado conducir el partido sin inconvenientes” y hasta destacó que ni siquiera planteó “los errores de ellos”, principalmente porque entiende que las discusiones deben llevarse “adentro del partido”.
Profundizando esta postura, subrayó que “nunca me gustó hablar mal de ningún radical”, e insistió en que las diferencias y los debates deben darse puertas adentro.
La renuncia de Giusiano
La salida de Marcelo Giusiano de la presidencia de la Convención provincial de la UCR, reavivó las diferencias dentro del radicalismo. Denunció que en temas trascendentes como la Ley de Emergencia y la relación con el PRO y el dasnevismo “no fueron consultados” y apuntó directamente contra Barneche.
De esta forma, Giusiano mostró asimetrías profundas “con algunas metodologías y formas de procedimiento” y distinguió que una de ellas fue “la relación con el PRO” porque desde su concepción “no fueron consultadas al conjunto del partido”. Giusiano dejó en claro que estas discrepancias las manifestó en diversas reuniones.
Este conjunto de situaciones “hacen que me distancie, no del partido sino del presidente que ha ido tomando decisiones que yo considero que no han sido consultadas”.
En forma categórica, reconoció que todo este “combo generó que no quiera ser parte de lo que es la conducción”. Giusiano recalcó que en su renuncia queda evidenciado que su alejamiento “es para oxigenar a las autoridades partidarias y para que puedan renovarse, pero principalmente para poner otros interlocutores con el PRO a los efectos de fortalecer la alianza Cambiemos”.
En torno a los temas que no fueron expuestos en el seno del partido, el ex presidente de la Convención enfatizó que los problemas surgieron desde principio de año “cuando no se consultó sobre las votaciones que realizaron los diputados al principio de año, como el caso de la Ley de Emergencia”.
Decisión apresurada
Herrera no fue ajeno a la salida de Giusiano y no dudó en manifestar que la renuncia “fue apresurada”. Desde su perspectiva, el paso al costado corresponde a “una calentura del momento” y recomendó que debería haber esperado porque la renuncia se da “a un mes del recambio de autoridades”.
