Repsol analiza vender una parte del paquete del 30% que la petrolera conserva en Gas Natural. El objetivo es obtener recursos y evitar una rebaja de la calificación crediticia de la empresa, sobre la que pesa una deuda neta de más de 13.000 millones.

Las principales agencias de ráting, Standard & Poor’s y Moody’s, han rebajado la calificación de la compañía y ambas agencias han puesto en revisión el ráting de Repsol para una posible bajada, que de producirse, le llevaría a zonas de bono basura.
Las agencias han pedido a la empresa que tome medidas adicionales en su plan estratégico para afrontar la deuda en un momento de desplome de los precios del petróleo.
Las medidas que la compañía puede adoptar son muy pocas entre ellas el recorte del 20% en sus dividendos y la venta de parte de Gas Natural.
Para la compañía, la prioridad es la protección del valor de la petrolera es por eso que la compañía toma esta decisión, Gas Natural vale en Bolsa 15,62 euros por título, sin embargo no es el mejor momento para vender porque la gasista ha llegado a valer más de 20.000 millones.
Pero aun así, Repsol acumula plusvalías latentes en una participación que es histórica. El 30% que posee la petrolera tiene un valor bursátil de 4.689 millones.
Repsol tiene un acuerdo de gestión conjunta de Gas Natural con Fundación La Caixa. Esta entidad, presidida es el primer accionista de la gasista a través de Criteria, con el 35%. Repsol y La Caixa suman el 65% de Gas Natural.
Desde enero de 2000, hace 16 años, mantienen un pacto de sindicación que les ha proporcionado el poder en la gasista pero que ha limitado sus movimientos. El pacto se anula si alguno de los dos baja del 15% en Gas Natural, o entre ambos no alcanzan un porcentaje determinado, que estaría situado entre el 30% y el 50%.
