Vargas Torrico fue recapturado por la Brigada de Investigaciones de Comodoro Rivadavia ayer a la mañana tras permanecer prófugo de la Justicia desde 2010 cuando se escapó de un Centro de Rehabilitación en Buenos Aires.
Había sido condenado en 2002, en Comodoro Rivadavia, a prisión perpetua por «homicidio calificado en concurso ideal con robo en calidad de coautor».
Fue por el asesinato del remisero Ramón Benicio Romano, ocurrido el 14 de junio de 2000, por el que fue juzgado junto a una mujer que también resultó condenada a prisión perpetua.
Mientras permaneció prófugo, Vargas consiguió una nueva cédula de identidad en Bolivia con un nombre falso.
Sin embargo, personal de la Brigada de Investigaciones tenía el dato de que el prófugo estaba en el último tiempo en Comodoro Rivadavia y que se ocultaba en el barrio Moure-, lo esperaron, lo siguieron y lo demoraron. Luego, al constatarse sus huellas dactilares se comprobó que se trataba del prófugo. Al ser aprehendido viajaba en un vehículo junto a otros dos ciudadanos bolivianos.
Homicidio de Ramón Benicio Romano
El homicidio por el que fue condenado Vargas a prisión perpetua se produjo durante la madrugada del miércoles 14 de junio del año 2000 cuando junto a su pareja abordaron un remís, conducido por Benicio Romano.
Abordaron el vehículo en la zona céntrica, sobre la calle 25 de Mayo para dirigirse a zona Norte. Al día siguiente, el remisero apareció muerto en el interior de su auto en un camino entre Kilómetro 5 y Próspero Palazzo.
A Romano lo habían ahorcado con un alambre para robarle. Tras cometer el asesinato y alzarse con una suma de dinero poco significativa, Vargas y la mujer regresaron al centro caminando.
Días después, la policía allanó una vivienda ubicada en la calle Belgrano y encontró restos de alambres y los borceguíes que tenía puesto el sospechoso al momento del homicidio.
Después de ser condenado a prisión perpetua, Vargas fue trasladado a un penal de Buenos Aires y estaba internado en un centro de rehabilitación, por una enfermedad que padecía, cuando escapó en 2010.
