Ante la conmoción social generada por el desplazamiento del cerro Hermitte y las consecuentes evacuaciones en Comodoro Rivadavia, la Secretaría de Salud de la provincia, a través del equipo de Salud Mental del Hospital Zonal Alvear, emitió una serie de recomendaciones sanitarias. El objetivo es brindar herramientas de «primeros auxilios psicológicos» para mitigar el impacto emocional de la catástrofe tanto en los damnificados directos como en la comunidad en general.
Validar las emociones: el primer paso
Desde la cartera sanitaria explicaron que el cuidado de la salud mental es prioritario en escenarios de desastre natural. En primera instancia, los especialistas remarcaron que sentir miedo, angustia, enojo, incertidumbre o una sensación de desborde constituyen «respuestas humanas normales y esperables» ante la situación que se vive en la zona.
Es fundamental reconocer estas emociones, ya que pueden manifestarse no solo durante el impacto inicial, sino también tiempo después de ocurrida la emergencia.
Estrategias de autocuidado: desconexión y rutina
Para quienes atraviesan este momento de tensión, el equipo de profesionales sugirió una serie de acciones concretas para proteger la estabilidad emocional:
- Mantener la cotidianeidad: Sostener rutinas simples ayuda a reconectar con la normalidad.
- Limitar la información: Se aconseja «evitar o limitar la sobreexposición a noticias y redes sociales» para reducir la ansiedad.
- Descanso y límites: Dormir cuando sea posible y no sobrecargarse de obligaciones o decisiones complejas que no se estén en condiciones de asumir ahora.
Cómo acompañar: qué decir y qué callar
El informe incluye pautas precisas para familiares y amigos que brindan contención. La clave reside en «acompañar con la presencia y escuchar sin presionar», ofreciendo ayuda concreta u operativa.
Asimismo, alertaron sobre errores comunes en la comunicación. Se recomienda evitar frases que minimicen el dolor como “no es para tanto” o “podría haber sido peor”, así como también evitar comparar la situación de la víctima con la de otras personas. «Acompañar es respetar los tiempos y procesos de cada uno; muchas veces estar cerca y disponible es suficiente», indicaron.
El cuidado de las infancias
Finalmente, se dedicó un apartado especial al manejo de la crisis con niños y niñas, quienes pueden expresar el estrés mediante irritación o cambios en el sueño.
- Explicación: Se debe contar lo que sucede con palabras simples y honestas.
- Seguridad: La presencia de un adulto tranquilo es la principal forma de cuidado.
- Protección mediática: No es recomendable exponerlos a redes sociales ni noticieros, ni como protagonistas ni como espectadores de mensajes alarmantes.
Las autoridades recordaron que, en caso de requerir asistencia profesional, los vecinos pueden consultar los recursos disponibles en los centros de evacuados y centros de salud de la ciudad.
