Pobreza, precios y empleo: cómo cambió la economía argentina en los últimos 10 años

Recesión económica, medidas de contención en el corto plazo, gobiernos de diversas ideologías y la inesperada crisis de la pandemia de coronavirus podrían resumir en pocas palabras la película de la economía argentina de los…

domingo 11/04/2021 - 11:38
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Recesión económica, medidas de contención en el corto plazo, gobiernos de diversas ideologías y la inesperada crisis de la pandemia de coronavirus podrían resumir en pocas palabras la película de la economía argentina de los últimos diez años.

Durante ese período, la pobreza se incrementó, los precios se aceleraron, la moneda se devaluó y cambió el mapa del empleo en el país, según publica A24.

El último día de marzo, el Indec dio a conocer uno de los datos más preocupantes para dimensionar la situación económica y social. El organismo informó que el 42% de los argentinos son pobres y el escenario es aún peor en los niños, donde se registró un 57,7% de pobreza.

En términos concretos, 12 millones de personas no tienen ingresos suficientes para asegurar cubrir sus necesidades básicas y, dentro de ese grupo, hay 3 millones a los que no les alcanza para comprar los alimentos que necesitan.

Con la pandemia de coronavirus como catalizador, esta es la cifra más alta de la década, pero sentencia un proceso de empobrecimiento que no es nuevo.

En 2010, se estima que el 32% de los argentinos eran pobres, según las cifras del Centro de Estudios Distributivos Laborales y Sociales (CEDLAS). Se toman esas cifras ya que el INDEC estuvo intervenido entre 2007 y 2015. En este sentido, después del 2015, los diez puntos porcentuales de aumento de la pobreza significan que durante los últimos diez años, 4 millones de personas cayeron en situación de pobreza y otras 1,17 millones en situación de indigencia.

Para comprender cómo se definen los índices de pobreza, hay que saber que en general hay dos formas de medirla: a partir de los ingresos que se necesitan para alcanzar el costo de una canasta básica y de manera multidimensional, que incluye variables como el acceso a la vivienda, servicios públicos o educación.

Más allá de esa diferencia, los índices pobreza aumentaron en los últimos diez años de la mano de las recesiones económicas y la crisis provocada por la pandemia de coronavirus.

«Los últimos tres años tuvimos un aumento muy fuerte de la pobreza, que pasó del 26% al 42%. El PBI en 2020 fue menor que en 2010, se produjeron menos cosas en relación a la cantidad de habitantes, aunque la distribución del ingreso fue bastante parecida. Entonces casi todo el aumento de la pobreza no se debe a un deterioro distributivo sino a que el país estuvo en una larga recesión a la que se sumó la pandemia», resumió el Director del Centro de Estudios para la Producción (CEP), Daniel Schteingart.

En sus palabras, el avance de la pobreza está íntimamente relacionado al crecimiento económico. «Se necesita crecimiento, pero sin deterioro distributivo. En el siglo XXI, siempre que hubo crecimiento, la pobreza bajó y cuando hubo recesión, la pobreza subió. Cuando se crece, hay más empleo, más ingresos y se sale de la línea de pobreza», indicó Schteingart en diálogo con A24.com.

Precios
En un país donde la inflación se acelera a pasos agigantados, el avance de los precios se convirtió en una de las mayores preocupaciones para los consumidores. Esto no es casual, ya que en 10 años, los precios subieron 2255%.

La cifra surge a partir de los datos del Indec sin tener en cuenta los años intervenidos por Guillermo Moreno, para lo que se utilizó el número de inflación de 9 provincias.

Para dimensionar un proceso inflacionario de esa magnitud, basta observar la variación de los precios en ciertos productos.

A modo de ejemplo, el kilo de asado aumentó 1770% en diez años, ya que pasó de valer $30 en diciembre de 2010 a costar $561 una década después. En tanto, el kilo de vacío pasó de $34 en diciembre de 2010 a $626 diez años más tarde. El precio aumentó 1741%, según los datos del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA). Por su parte, el kilo de carne picada pasó de costar $20 a $308, lo que representó un aumento del 1440%.

Pero la inflación no es un conflicto nuevo, aunque sí se profundizó durante los últimos años.

«Si hace diez años teníamos esta charla, ya era un problema la inflación, que era del 25% anual. Diez años después naturalizamos estar en pisos más altos. De hecho, el gobierno hoy habla del 29% y eso sería todo un logro», analizó Guido Lorenzo, director de LCG.

Sin embargo, el economista aclaró que el fenómeno inflacionario no sería un problema si no afectara al crecimiento económico.

«Mientras es más alta la inflación, más se ven sus efectos. Es una agonía eterna. Hubo momentos que aceleraron más los precios, como cuando saltó el tipo de cambio, pero lo cierto es que cuando se incorpora en la cabeza de todos los agentes, es muy difícil frenarlo», sostuvo. «Es una historia de fracasos constantes. Controles de precios, congelar tarifas, atrasar el tipo de cambio, que puede funcionar en el corto plazo, pero son paliativos. Y cada año, el piso es cada vez más alto», dijo.

Empleo
Otra de las cuestiones que se modificó durante los últimos diez años es el mapa del mercado laboral. A pesar de que la población económicamente activa creció en 1,5 millones, son menos los puestos de trabajo en el sector privado registrado.

La pérdida de empleo privado no es un fenómeno exclusivo de la pandemia. En abril de 2018 se registró un pico de casi 6,3 millones puestos de trabajo que para febrero de 2020, antes del ingreso del coronavirus al país, cayó a un poco menos de 6 millones empleos. En los cinco meses siguientes, se perdieron 200.000 puestos laborales y para diciembre de 2020, 5,8 millones de personas tuvieron trabajo en blanco en el sector privado.

En el sector público, entre enero de 2012 y enero de 2020, se sumaron 656.500 puestos de empleo. En total, en enero de 2020 hubo 3.204.900 trabajadores públicos registrados, mientras que para diciembre de 2020 se reportaron 3.232.100. Por otra parte, también se incrementó el número de desempleados, que pasaron de 833.000 a 1,4 millones, según el registro de series históricas del Indec.

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