Pobreza Cero en 20 años

Es improbable aventurar qué ocurrirá en la Argentina dentro de 20 años. El año 2037 resulta un porvenir insondable para la Humanidad, mucho más para la imprevisible, errática, volátil e indisciplinada sociedad argentina. ¿Por qué…

domingo 05/02/2017 - 12:27
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Es improbable aventurar qué ocurrirá en la Argentina dentro de 20 años. El año 2037 resulta un porvenir insondable para la Humanidad, mucho más para la imprevisible, errática, volátil e indisciplinada sociedad argentina. ¿Por qué Mauricio Macri afirma que la pobreza es un problema que requiere 20 años para resolverse -se supone que de trabajo intenso al respecto, que es bastante más que subsidios sociales- si cuando asumió, el 10/12/2015 prometió ‘Pobreza Cero’?.

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La oposición le ha tomado el tiempo a la Administración de Mauricio Macri. Para cualquier Gobierno sería una mala noticia, pero como el macrismo no tiene el control de las cámaras legislativas, enfrenta una dura agrupación opositora en el Poder Judicial (Justicia Legítima), sufre impiadosas críticas de sus aliados en “Cambiemos” y tiende a “recular” cuando la presión mediática es lo bastante “ruidosa”; la situación genera una percepción de debilidad que alienta quimeras destituyentes por algunas corporaciones mediáticas, políticas y gremiales que sueñan con el rápido regreso al poder del kirchnerismo o de alguna versión de peronismo.

En las redes sociales se llama a una movilización para el 01/05 que tiene un objetivo principal terminar con el Gobierno de Mauricio Macri, es decir, un llamado netamente golpista que un grupo de dirigentes opositores viene impulsando desde hace más de 13 meses, sin generar la más mínima reacción por parte de algún fiscal, ni de los medios de comunicación, ni de las propia clase política. Es decir, es un mensaje que se ha “naturalizado” en las corporaciones políticas principales, algo muy grave, si tenemos en cuenta que los gobierno no peronistas, desde 1983, nunca tuvieron oportunidad de terminar sus mandatos.

Pero el Gobierno de Mauricio Macri hace mucho para alimentar esas antidemocráticas aspiraciones de ciertos grupos de poder. A una actitud soberbia hay que sumarle ausencia de comunicación, problemas de gestión, desprecio por la política y una minimización de la crítica como nunca antes se ha visto desde el regreso de la Democracia.

Tomemos un caso. La “Mesa Chica” del PRO decidió que no se llamará a Sesiones Extraordinarias del Congreso y que Mauricio Macri realizará fuerte movidas políticas firmando DNU y, luego, negociará en el Parlamento su aprobación. Una de esas decisiones fue cambiar el calendario de feriados heredado del kirchnerismo, entre otras fechas, declaraba “móvil” el 24/03, el 02/04 y el 20/06. Sin embargo, el Gobierno no pudo resistir 5 días de presiones de organizaciones de Derechos Humanos, agrupaciones de ex combatientes y el Gobierno de Santa Fe y terminó por revertir la decisión, firmando otro DNU.

¿Cómo es que se toma una medida tan básica como mover 3 feriados y luego, cuando hay críticas, no se pueden defender? Si se querían evitar las reacciones adversas, el primer paso era no cambiar los feriados, en especial, dado que este año el 24/03 cae en viernes y el 02/04 en domingo. ¿Qué buscó el Gobierno? Silencio de radio. Lo que quedó es que Mauricio Macri parece que no lograr resistir media docena de tapas de Página 12, una pésima forma de comenzar un año electoral, donde se deben dar signos de fortaleza.

La consecuencia de esta pésima movida de la Casa Rosada fue que el kirchnerismo logró introducir en el Reglamento de la Comisión Bicameral de Seguimiento de los DNU una obligación del Poder Ejecutivo de tener que brindar un informe por cada medida que tome con este mecanismo legal, a requerimiento de los legisladores. Es decir, el poder de decisión del Presidente de la Nación quedó reducido a un paso administrativo menor. Enorme desconocimiento macrista del Reglamento y en términos legislativos esa ignorancia provoca pérdida de autoridad.

La falta de respeto por la figura presidencial nace desde la misma Casa Rosada, cuando siguiendo las órdenes del consultor Jaime Duran Barba, se retrata a Mauricio Macri como un “hombre común”, cuando el poder y potestad del Mandatario -consecuencia de 150 años de evolución de la dirigencia política, tal como ocurre en el resto de América latina- se llama “hiperpresidencialismo”. Un Presidente tiene una acumulación de poder en estos países que supone un régimen institucional personalista, y eso no coincide con un hombre común.

Uno de los efectos de esta mala comunicación es que desde hace 2 meses, el triunvirato que conduce la CGT venía amenazando con una protesta o con un paro; eso, pese a que el Gobierno de Mauricio Macri le ha dado a los sindicatos más poderosos más dinero en 1 año que el Gobierno de Cristina Fernández en 8 años. Incluso, horas antes de que se anunciara una movilización para el 07/03 y un paro para fines del mismo mes, la Casa Rosada había cedido a un pedido de los “Gordos” y de Hugo Moyano para evitar que los trabajadores se pasen de las obras sociales a las prepagas.

La regla básica del peronismo es no morder la mano que les cede fondos, prestamos u obras públicas. Pero con el Gobierno de Mauricio Macri ya no se cumplen esos preámbulos, quizás, porque tal como ocurre dentro del peronismo, la traición llega cuando se percibe que el liderazgo de turno se debilita.

Algo similar ocurre con los Gobernadores. La Casa Rosada decidió que, como no tiene escuelas bajo su control, liberó a las provincias a su suerte en la negociación de la paritaria docente. Hasta ahora, el Estado Nacional colocaba los valores-marcos y cada provincia cerraba la negociación local. Al final, el Gobierno terminaba por ayudar a las provincias a pagar los sueldos docentes, cualquiera sea el valor fijado en la paritaria, una decisión ridícula que provocaba abusos de parte de los gobernadores y de la Nación en los días K porque era parte del clientelismo institucional.

Ahora, los Gobernadores (siempre unitarios a la hora de reclamar y federales a la hora de conceder)  no pudieron ponerse de acuerdo en el porcentaje-marco para una negociación en la paritaria docente, pero sí coincidieron que exigirán a la Casa Rosada que aumente el dinero para el Fondo de Incentivo Docente. Fuentes kirchneristas aseguraron que el monto de $18.000 millones que había en el Presupuesto 2015, preparado por Cristina Fernández, había sido recortado por el macrismo a $12.000 millones. Sin embargo, la verdad es que en el Presupuesto 2016 figura claramente que son $20.000 millones los comprometidos para el Fondo. Una mentira que permite la pésima comunicación del Gobierno.

En 2016, la Casa Rosada giró a provincias y municipios, por encima de la coparticipación, un total de $138.800 millones, 44,5% más que en 2015. Si bien parte de la suba obedece a la devolución del 15% que la ANSeS les retenía de coparticipación y por el financiamiento del déficit de las cajas previsionales; lo cierto es que la generosidad del PRO tuvo como motor obtener votaciones a favor en el Congreso Nacional y en la Legislatura bonaerense. Y, así y todo, existe la infidelidad de los gobernadores e intendentes que fueron tan beneficiados con fondos frescos oficiales.

Si bien no son aceptables las ideas destituyentes, ni las intenciones antidemocráticas o la ausencia de respeto a la figura presidencial, el Gobierno colabora con este clima con una larga lista de “balazos en el pie” que parecen repetirse periódicamente y que la Casa Rosada no sabe cómo superarlos con velocidad y sin volver sobre el tema y empeorando el escenario mediático de cada crisis.

El despido y regreso de Juan José Gómez Centurión de la Aduana fue uno de los mayores papelones que tuvo que enfrentó el Gobierno. ¿Tenía que hablar el ex militar de los “desaparecidos”, un tema en el cual el Gobierno tuvo que retroceder ante las organizaciones de derechos humanos 2 veces?

No es que el titular de la Aduana no tenga derecho a ejercer su libertad de expresión, pero consecuencia de que la Casa Rosada decidió no pelear la “Batalla Cultural” frente al kirchnerismo y las organizaciones de derechos humanos, era obvio que hablar del tema “desaparecidos” sólo genera costos y signos de debilidad a Mauricio Macri. Y, para colmo, el ministro de Justicia, Germán Garavano, dijo que nunca tendría al ex militar entre sus colaboradores. ¿Era necesario este acto de desprecio innecesario?

También es muy sospechoso que el titular de la AFI, Gustavo Arribas, un amigo íntimo del Presidente de la Nación, tarde 3 semanas en explicar una denuncia en su contra, que vaya al Congreso a declarar y sea poco claro y que cuando presenta las “pruebas” de la operación cuestionada termine por generar más dudas que certezas.

El PRO y “Cambiemos” llegaron al poder criticando la catarata de actos de corrupción del kirchnerismo. Por eso, no hay espacio para las sospechas de corrupción para figuras de primera línea del Gobierno de Mauricio Macri. Sin embargo, desde los Panamá Papers y la denuncia contra la vicepresidente de la Nación, Gabriela Michetti; se han sumado más de media docena de denuncias fuertes que permiten a la oposición exagerar calificando al macrismo como el “Gobierno más corrupto de la historia”.

Un párrafo aparte merece el “Caso Dólar Futuro”. ¿Por qué el Jefe de Gabinete, Marcos Peña, no respondió el requerimiento del fiscal federal Jorge Di Lello acerca de los funcionarios de Gobierno que se vieron beneficiados por la devaluación del peso gracias a la operatoria de contratos de Dólar Futuro? Ahora, el Fiscal Federal envió la advertencia de una sanción si el funcionario vuelve a incumplir el pedido judicial.

Tampoco es bueno que la esposa del Presidente de la Nación, Juliana Awada, sea buscada en el Punta del Este por el helicóptero presidencial y, menos, que bajen con 4 valijas de una camioneta ploteada con el nombre del banco Julius Bär, justo donde el Presidente de la Nación parece que depositó parte del dinero que tenía en el exterior. La explicación de que la entidad financiera auspicia las camionetas que llevan a los pasajeros VIP en la terminal aérea uruguaya llegó demasiado tarde para evitar la crítica.

Julio César dijo que “la mujer del César no solo debe ser honrada, sino además parecerlo” y por el mensaje de campaña usado por el PRO en 2015 tiene una carga adicional para desalentar cualquier sospecha de corrupción. Pero eso parece que no entra en el esquema comunicacional de Jaime Durán Barba, dado que en su primer mensaje para la apertura de las Sesiones Ordinarias le hizo prometer a Mauricio Macri lograr “Pobreza Cero”. Sin embargo, esta semana, el Mandatario confesó que se necesita 20 años de crecimiento para alcanzar esa meta. ¿Era necesario mentir?

Sergio Massa tiene razón cuando dice que el Gobierno no está cuidando a la clase media. El mensaje no es inocente, el ex intendente de Tigre se dirige a un nicho de votantes que intenta seducir. Así, los errores comunicacionales de la Casa Rosada, más los “balazos en el pie” atacan las bases misma de los votantes macristas y el primer paso para ganar una elección legislativa es proteger el voto obtenido en la votación anterior. Sin embargo, poco ha hecho el Gobierno en lo que va del año por intentar ganar las elecciones legislativas. Y lo ocurrido esta semana, fue un manual de lo que No se debe hacer en la Argentina para ganar una votación.

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