Así lo determinó el multitudinario plenario de delegados realizado esta mañana en Neuquén, presidido por el secretario general del gremio y senador nacional Guillermo Pereyra, quien estuvo acompañado del secretario adjunto, Ricardo Astrada y demás miembros de la Comisión Directiva.
Será paralizada totalmente toda la actividad de petróleo y gas en la cuenca durante 48 horas a partir del lunes próximo a las 8 de la mañana, en rechazo a la baja anunciada por YPF de 33 equipos de perforación en la cuenca, lo que podría derivar en unos 1.700 despidos.
El Sindicato del Personal Jerárquico anunció que se plegará también a la medida, por lo que se acordó no dejar guardias mínimas afectando en consecuencia la producción.
En conferencia de prensa, Pereyra dijo que “frente a los despidos que vienen produciendo y la unilateral decisión de YPF, hemos resuelto hacer un paro total de actividades a partir de las 8 horas del próximo lunes en respuesta a los despidos y atropellos que vienen ocurriendo en los distintos yacimientos de YPF que los han abandonado”.asamblea-paro-15
“Todo esto viene ocurriendo hace más de un año argumentando YPF que no tiene dinero, con deudas dejadas de la gestión anterior y la de ahora tiene la misma responsabilidad de proteger los intereses de YPF que son los intereses de todos los argentinos”, afirmó.
El dirigente sostuvo que “nos llama poderosamente la atención que una empresa que tiene mayoría accionaria del Estado Nacional haya tomado este tipo de medidas que afecta directamente los derechos de los trabajadores y dejando tantas familias en la calle, sin trabajo y al abismo”.
“Este gremio no va a permanecer callado, ni inactivo frente a estas cosas que están ocurriendo y por eso preferimos tomar la iniciativa desde la comisión directiva para traerla en consulta a los compañeros, como para que la medida sea con toda firmeza “, afirmó.
Anticipó que “es el inicio de un plan de lucha para revertir esta situación y si esto no ocurriera seguiremos profundizando estas medidas”.
Al mismo tiempo, el titular del sindicato Petrolero informó que pretenden que los trabajadores despedidos perciban un subsidio de 20 mil pesos por mes hasta que las empresas reactiven los equipos parados, mientras el gremio les manttiene los beneficios de obra social.
Pereyra dijo hasta el cansancio que importar hidrocarburos era igual a importar desocupación y miseria para los trabajadores argentinos y empobrecimiento para las provincias. También reclamó por que la desocupación trae hambre y el hambre trae conflictos sociales. Desde hace años sostiene que, del mantenimiento de la paz social, somos todos responsables. Advirtió que no toleraría más bajas de equipos, despidos, suspensiones o mermas en los salarios.
Desde la cuenca neuquina advierten que estas premisas no han sido escuchadas y que “si se cae la actividad hidrocarburífera se caen las economías regionales, con la consecuente baja de las ventas al disminuir el consumo. También incidirá en la recaudación de las provincias afectando los recursos para educación, salud, seguridad, justicia, obra pública y ni hablar de los problemas sociales”.
“Sea cual fuere la actividad que desarrolle, cada habitante de esta parte de la Patagonia norte será inevitablemente afectado por la caída de la actividad”, remite el informe.
