Justo el mismo día en que la Corte Suprema reconoció el derecho a la muerte digna, el intendente de Trelew se hizo un extraño harakiri político al avisar que renunciaría si tanto él como el Gobernador resultan reelectos. El dirigente chusotista puso de manifiesto su desprecio por el mandato de la ciudadanía y el sistema democrático al condicionar su hipotética reasunción y atribuir “al alineamiento planetario y al Zodíaco” los resultados electorales.
Como una perfecta paradoja, Máximo Pérez Catán eligió el día en el que la Corte Suprema de Justicia de la Nación reconoció el derecho a una muerte digna para hacerse el harakiri político. Pero en lugar de utilizar una daga –como indica el tradicional código de honor samurai- optó por clavarse el filo de su propia lengua en el estómago, desparramando la podredumbre que invade las vísceras del espacio que comanda Mario Das Neves.
Ante los micrófonos de FM El Chubut, Pérez Catán anticipó que si fuese reelecto como intendente y el gobernador Martín Buzzi repitiera su mandato, renunciaría. Toda una expresión de intolerancia y una confesión de su incapacidad de aceptar el disenso y encarar un diálogo constructivo; a la vez que un anticipo de que existe la posibilidad de que el candidato le de la espalda a la voluntad popular.
“No quiero trabajar con alguien que no tiene ganas de trabajar en conjunto por esta comunidad; no voy a aguantar la ingominia del destrato del que hemos sido objeto”, dijo, repitiendo las excusas que enarboló durante tres años y medio para esconder una inacción que se traduce en los altos índices de rechazo que muestran los sondeos respecto a su gestión. Y, al mismo tiempo, ignorando las obras de importancia que su ciudad recibió desde Provincia, como el hospital de alta complejidad, el Mercado Concentrador, los Centros de Encuentro, las más de 1.300 viviendas construidas y los aportes para infraestructura en 75 organizaciones de Trelew.
Para hacer más espectacular su libre interpretación de la “muerte digna”, Pérez Catán se burló del voto popular al afirmar textualmente: “Si una circunstancia indescriptible y un alineamiento planetario o el zodíaco hace que triunfe Buzzi y gane Pérez Catán en Trelew, yo renuncio”.
Este último párrafo desnuda cuál es la idea sobre la democracia que reina en el ChuSoTo. Para el autodesignado “heredero” de Mario Das Neves, no es la ciudadanía la que elige quien ocupa cada cargo, sino la astrología o el azar. En el esquema mental de Pérez Catán, si estos factores coinciden con sus deseos, bien; si la Diosa Fortuna no le concede su capricho, renuncia.
Todos conocemos muy bien la propensión de Máximo Pérez Catán a la ironía. Queremos creer que quiso hacer un chiste al formular estas desopilantes declaraciones. Pero, teniendo en cuenta el desbande y la incoherencia que reinan por estos días en el ChuSoTo de boleta corta, nos tememos que sea cierto que existe la posibilidad de que los trelewenses sean engañados en su buena fe al votar a un candidato que no piensa asumir.
