Tras las tareas investigativas iniciadas a partir de la denuncia, que incluyeron entrevistas y relevamiento de cámaras de seguridad, se logró establecer que el ciudadano se encontraba por voluntad propia en un domicilio del barrio Las Américas, donde permanecía desde hacía dos días consumiendo bebidas alcohólicas.
Posteriormente, el mismo se retiró del lugar en un vehículo de alquiler (UBER) con destino a su domicilio, siendo interceptado e identificado por personal policial, presentando signos de ebriedad, negando haber sido víctima de algún delito. Finalmente fue escoltado hasta su vivienda, donde fue entregado a la denunciante, no requiriendo asistencia médica.
Intervino en la causa la Justicia Federal, descartándose la hipótesis de secuestro extorsivo que son los motivos por el cual tomo intervención el juzgado federal inmediatamente.
