En diálogo con Radio Chubut, se refirió al estado actual del siniestro: “La situación sigue compleja, los frentes no mermaron y el incendio sigue avanzando con mucha fuerza”.
Sánchez advirtió además que la intensidad del fuego quedó evidenciada en las últimas horas cuando “el fuego cruzó una de las rutas, lo que marca la actividad y la fuerza con la que se está moviendo”.
El brigadista relató que el trabajo en el lugar se desarrolla bajo condiciones extremas. “Este incendio nos representa un desgaste físico muy grande, por momentos por demás”, sostuvo. En ese sentido, detalló que las jornadas se extienden durante largas horas: “Ayer terminamos de trabajar a las dos y media de la mañana y otros compañeros siguieron toda la noche”.
A esto se suman los peligros propios del terreno: “Estamos muy metidos en el bosque y uno de los mayores riesgos es la caída de árboles quemados por dentro”, explicó.
Incluso relató una experiencia reciente que grafica el nivel de exposición: “Un árbol de 40 o 50 metros se desplomó a metros de donde estábamos trabajando, te puede pasar algo en cualquier momento”.
Por otro lado, Sánchez puso el foco en la situación laboral de los brigadistas que dependen del Estado Nacional. “Somos los que estamos en peor condición”, afirmó. En cuanto a los ingresos, detalló que “un combatiente inicial en Patagonia cobra alrededor de 860 mil pesos, y en otras regiones empieza en 600 mil”.
Y agregó: “No tenemos estabilidad laboral, no se pagan horas extras y los descansos quedan supeditados a lo operativo”. Otro de los puntos sensibles es el régimen jubilatorio: “Un combatiente no se puede jubilar a los 65 años y seguir subiendo la montaña con equipo pesado, eso no existe”.
Sánchez remarcó que el trabajo no se limita a la temporada de incendios: “Nuestro trabajo es todo el año: en invierno se previene, se capacita y se prepara la respuesta”.
Sobre los reclamos, indicó que recientemente hubo avances: “Tuvimos un acercamiento con el presidente de Parques y se abrió una puerta para discutir estas condiciones”.
Consultado por la situación del alerzal milenario, uno de los patrimonios naturales más valiosos del parque, aseguró que por el momento no se encuentra amenazado de forma directa: “Hoy el alerzal no corre riesgo, pero la situación es dinámica y puede cambiar en cuestión de horas”.
Finalmente, vinculó el comportamiento del incendio con el contexto ambiental actual: “La intensidad y la rapidez del fuego va acompañado del cambio climático, y otras cosas que hacen muy difícil definir zonas seguras”.
