En el marco de la medida de fuerza provincial prevista para este lunes, representantes de los gremios docentes SITRAED y ATECH expresaron su profundo rechazo a la reciente propuesta salarial del gobierno, a la cual calificaron como «una burla». Las negociaciones, que pasaron a un cuarto intermedio hasta este martes, se tensaron luego de que el Ejecutivo elevara la oferta de un 2,5% a solo un 3%. El sector exige una recomposición salarial «seria, verdadera y digna» que tome como base septiembre del año pasado, señalando que atravesaron más de seis meses sin mesas de negociación.
La situación económica de los trabajadores de la educación fue descrita como crítica. Con un sueldo básico de 304.000 pesos, Silvina Almirón, secretaria de SITRAED, aseguró que ese monto «no alcanza para nada». Esta realidad empuja a muchos empleados a buscar alternativas de ingresos fuera de las aulas: vender alimentos como panes y budines, trabajar en plataformas como Uber o participar en ferias.
«La mayoría de los docentes está haciendo de emprendedores, venden hasta su propia ropa«, afirmó Almirón, indicando que esta situación ya fue expuesta tanto en la mesa paritaria anterior como en conferencia de prensa ante Silvina Cabrera.
Asimismo, la referente sindical hizo hincapié en la vulnerabilidad del sector, conformado mayoritariamente por mujeres que son cabezas de familia. Frente a las dificultades para sostener sus hogares y la ineficacia de las medidas de fuerza, Almirón advirtió que muchas trabajadoras están optando por abandonar la docencia para dedicarse a otros rubros. «Estamos dentro de dos gobiernos, tanto el nacional como el provincial, que la educación no les importa», sentenció.
El conflicto, sin embargo, trasciende lo salarial. La secretaria de SITRAED reclamó también por la falta de aportes y partidas que algunas escuelas no recibieron en tiempo y forma para garantizar un correcto inicio del ciclo lectivo.
A esto se suma un escenario de gran incertidumbre laboral respecto a los listados de titularizaciones en las escuelas secundarias. Luego de once mesas técnicas de trabajo y fuertes discusiones entre los sindicatos y el gobierno, Almirón denunció posturas oficiales inflexibles que ponen en riesgo la continuidad de docentes históricos. Explicó que personas con más de 20 años de servicio en el sistema educativo podrían quedarse sin trabajo por no haber tenido el tiempo para cursar una carrera. Ante esto, exigen que se tomen en cuenta los casos excepcionales y se resguarde la fuente laboral de la mayor cantidad de compañeros posibles.
