La emergencia geológica desatada por los movimientos de suelo en el cerro Hermitte mantiene en vilo a distintos sectores de la ciudad. El fenómeno natural, que generó desplazamientos de tierra, obligó a implementar medidas preventivas urgentes, sumiendo a la comunidad en una situación de vulnerabilidad, desarraigo y riesgo constante para sus viviendas y su seguridad.
En este delicado contexto, y al cumplirse más de 30 días del inicio de la crisis, los vecinos del barrio Médanos emitieron una contundente publicación titulada: «Emergencia en Médanos: un mes de indignación e incertidumbre». A través del documento, las familias exigieron con urgencia un plan de estabilización técnica para evitar la pérdida definitiva de sus hogares.
Uno de los puntos más críticos señalados por los residentes es el corte de los suministros esenciales, destacando que llevan 30 días sin servicios básicos. Según explicaron en el comunicado, el suministro de gas fue interrumpido por una «sugerencia municipal», una medida que continúa afectando severamente a los vecinos que aún habitan en el área.
Para ilustrar la angustia diaria que atraviesan los evacuados, la publicación destaca la frase «¿Papá, cuándo volvemos al barrio?», la cual representa la profunda incertidumbre de las familias que, tras un mes, siguen sin obtener respuestas claras sobre su futuro.
El balance del desastre arrojado por los vecinos es alarmante: estiman que entre 350 y 500 familias están en «riesgo patrimonial» a causa de esta contingencia, a la cual calificaron como una «enfermedad crónica» del cerro.
Finalmente, el documento es sumamente crítico con el manejo informativo de la crisis. Los vecinos reclamaron por la falta de un sistema de comunicación oficial y transparente. En este sentido, repudiaron el uso de fotos vecinales para propaganda sin que se brinden «soluciones reales ni información fidedigna».
Frente a lo que perciben como una muestra de inoperancia, el reclamo culmina con una exigencia directa hacia las autoridades: solicitaron que los funcionarios que no se sientan capacitados para administrar esta emergencia extraordinaria «den un paso al costado».
