Tres de los diputados provenientes de esta ciudad, formaron parte de la Sala de Juzgar en la Legislatura de Rawson, de los cuales dos apoyaron al magistrado y sólo uno voto por la destitución.
José Karamarko y Adolfo Mariñanco apoyaron la continuidad del juez mientras que Carlos Gómez votó por su destitución en el marco del juicio político que iniciaron contra el juez Alejandro Panizzi los miembros de la Sala Civil del Superior Tribunal de Justicia, Daniel Caneo, Fernando Royer, José Luis Pasutti, no solo dividió bloques, sino que también a los diputados de Comodoro Rivadavia.
En opinión de José Karamarko, ninguno de los cargos que impulsó la comisión investigadora y la sala de acusar pudieron ser probados.
Los diputados provinciales que apoyaron la continuidad de Panizzi como juez sostuvieron que las acusaciones no fueron probadas y que, algunas de ellas, partían de un interés personal de los denunciantes.
La continuidad del ministro en el organismo fue apoyada por ocho votos (Ana Barroso, Jerónimo García y Raquel Di Perna del PJ Modelo Chubut; Alejandra Johnson Táccari, Adolfo Mariñanco y Anselmo Montes del Frente para la Victoria; José Karamarko, del PJ y Oscar Petersen del Polo Social). Sin embargo, fue rechazada por Carlos Gómez (PJ), Mónica Gallego, Héctor Trotta, Exequiel Villagra y Elva Willhuber (FpV).
“Los hechos deben ser probados”
Para José Karamako ninguno de los cargos que impulsó la comisión investigadora y la sala de acusar pudieron ser probados. “Una cosa es denunciar y acusar pero, en el juicio, hay que probar y esto no sucedió en este juicio, por lo tanto el doctor Panizzi debe volver al Superior”, sostuvo.
La fundamentación del ex concejal comodorense fue extensa pero, en diálogo con Diario Patagónico, señaló que a modo de resumen, “nadie pudo probar nada” y que “los únicos que hablaron mal del juez fueron los denunciantes y la doctora (María) Arrigone, el resto de los empleados lo definió como una persona correcta y gentil”, sostuvo.
Karamarko, además, mencionó que no se lo puede juzgar negativamente al ministro por haber denunciado irregularidades por los medios de comunicación. “Lo cierto y lo concreto es que estas irregularidades existieron, y que el juez puede expresarse públicamente, porque con sus declaraciones le dio a conocer a la comunidad lo que estaba pasando en el Superior”, completó.
El diputado Adolfo Mariñanco, en tanto, consideró que luego de este juicio se puede iniciar “un debate profundo, serio y maduro sobre la necesidad de reformar el Poder Judicial, con la finalidad de democratizar y transparentar su funcionamiento”, publicó el diario Patagónico.
En su fundamento en la sala de juzgar, el sindicalista señaló que en el juicio político se percibió que “la cuestión de fondo radica en una puja de cuestiones personales y una lucha descarnada de intereses particulares que han cobrado preeminencia respecto de las Instituciones”.
Mariñanco consideró que ninguno de los testigos confirmó, cabalmente, “los hechos denunciados y achacados al doctor Panizzi, salvo los dichos de los denunciantes, que considero parte interesada en el tema”.
Luego de considerar que las cuestiones denunciadas, incluso el supuesto acoso laboral, partieron de partes interesadas, el diputado del Frente para la Victoria también defendió el derecho de expresión del juez.
“El único límite a ello serían aquellas manifestaciones que constituyan una apología del delito, o una flagrante calumnia o injuria, lo que no se haya probado en esta causa”, remarcó.
