El presidente estadounidense Barack Obama se refirió así al ataque por parte de simpatizantes del régimen sirio a la sede de su país en Damasco y aseguró que tomarán las medidas necesarias para protegerla.
«Hemos enviado un claro mensaje de que nadie se puede meter con nuestra embajada y que tomaremos todas las acciones necesarias para proteger nuestra embajada», afirmó el mandatario a la cadena de televisión CBS, en momentos en que su país aumenta la presión sobre el régimen de Bashar Al Assad para que atienda los reclamos democráticos de su pueblo.
Obama se manifestó por primera vez a los ataques que sufrieron la embajada de su país y la de Francia en Damasco, presumiblemente como consecuencia de la visita de diplomáticos de ambos países a la ciudad de Hama, escenario de levantamientos opositores.
«Creo que se está viendo de manera creciente que el presidente Assad pierde legitimidad a los ojos de su pueblo», señaló el presidente. «Él ha perdido oportunidad tras oportunidad de presentar una genuina agenda de reformas», añadió.
Esas palabras de Obama estuvieron en sintonía por lo expresado por la secretaria de Estado, Hillary Clinton, el lunes, cuando afirmó que el gobernante no es «indispensable» para Siria.
«Lo que hemos visto de parte del régimen sirio ha sido un grado inaceptable de brutalidad dirigida a su pueblo», continuó Obama. Admitió, además, que su gobierno está trabajando con sus aliados internacionales para incrementar la presión para intentar llevar «cierto cambio real en Siria».
Las declaraciones del presidente de los EEUU siguieron a las de su vocero, Jay Carney, quien horas antes había calificado el ataque de «inaceptable». También la comunidad internacional condenó esa violencia a través de un comunicado del Consejo de Seguridad de la ONU.
