En medio de la incertidumbre por el avance geológico, los vecinos del barrio Médanos decidieron organizarse y hacer visible su reclamo ante la falta de certezas. Encabezados por Flavia Sepúlveda y Verónica Acosta, el grupo presentó un petitorio de cuatro puntos al Municipio, exigiendo pasar de la «observación» a la «acción» para evitar la pérdida de sus hogares.
«Nuestras casas están en pie, están intactas. Por favor, no queremos sumarnos a la lista de damnificados. Hagan algo por nosotros para que no estemos en ese grupo», fue el ruego central expresado por Acosta, quien además es doctora en Ingeniería y docente de la Universidad Nacional de la Patagonia.
Los 4 ejes del reclamo
Los vecinos formalizaron una nota dirigida al Ejecutivo —adelantada telefónicamente al viceintendente— que se estructura en cuatro demandas urgentes:
- Claridad sobre el riesgo: Denuncian versiones cruzadas sobre el impacto del deslizamiento. «Algunos nos dicen que solo será afectada la ladera, otros que la mitad del barrio y otros que va a quedar completamente tapado. Necesitamos certidumbre dentro de toda esta angustia», explicaron.
- Incorporación de especialistas: Solicitan sumar al comité de crisis a ingenieros geotécnicos y especialistas en movimiento de suelos que puedan «implementar acciones» y no solo limitarse al relevamiento geológico.
- Convocatoria a empresas: Piden gestión política para involucrar a empresas de la zona que poseen el know-how y la maquinaria pesada necesaria para movimientos de suelo. «¿Qué gestión están haciendo?», cuestionaron.
- Comunicación formal: Exigen canales oficiales y por escrito. «No queremos trascendidos de redes sociales. Si realmente no se puede hacer nada, que presenten un documento técnico rubricado con firmas y matrículas que diga: ‘Se tienen que ir’. Así tenemos certeza», sentenció Acosta.
El drama del desalojo y el corte de servicios
Flavia Sepúlveda, propietaria en el barrio, pidió a los medios evitar el «amarillismo» sobre el dolor de las familias, muchas de las cuales continúan vaciando sus hogares para resguardar sus pertenencias. «Hay inquilinos que se están yendo y dueños que tuvimos que movilizar cosas para dar seguridad a nuestros niños, desalojándolos física y emocionalmente», relató Acosta.
Sin embargo, remarcaron que muchas familias permanecen en el lugar porque no tienen adónde ir y solicitaron una medida humanitaria respecto a los servicios: «Nos cortaron el gas. Entendemos que es por seguridad, pero pedimos que lo liberen un par de horas para cocinar y bañarnos».
A la espera del Intendente
El grupo de vecinos confirmó que el intendente Othar Macharashvili se comunicó telefónicamente y se comprometió a hacerse presente en el barrio a las 12:15 horas. «Vamos a aguardar acá su presencia», concluyeron, mientras continúan recolectando firmas de las familias afectadas, cuyo número exacto aún no han logrado terminar de relevar debido a la urgencia de la situación.
