“Nos falta un plato en la mesa”: cómo esperan los padres de Loan el juicio contra los 17 acusados

José y María mantienen viva la esperanza de conocer qué sucedió con su hijo, quien desapareció en un paraje de Corrientes a los 5 años.

viernes 27/02/2026 - 10:44
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El tiempo pasó y la rutina se impuso: José Peña trabaja en el campo, María Noguera, su mujer, se dedica a las tareas de la casa. De todos modos, nada es igual desde el 13 de junio de 2024, cuando su hijo Loan desapareció tras un almuerzo en la casa de su abuela Catalina, en un paraje del pueblo 9 de Julio, Corrientes.

A 21 meses, el matrimonio se aferra a una esperanza: que alguna de las 17 personas acusadas por la sustracción y el intento de desviar la investigación se quiebre y revele, por fin, qué hicieron con su hijo de, por entonces, 5 años.

Este viernes, se hará una audiencia previa al juicio oral que es clave y que comenzó a las 9.

El caso no solo inquieta por la desaparición en sí, que salpica a seis de los implicados: Antonio Benítez, Daniel Ramírez, Mónica Millapi, Laudelina Peña, María Victoria Caillava y Carlos Pérez. Tampoco por la primera búsqueda que no fue tal, y en la que tuvo protagonismo el comisario del pueblo, Walter Maciel, sino también por la aparición de un grupo, con Nicolás Gabriel Soria, alias “El Americano”, a la cabeza, destinado a plantar versiones falsas en la Justicia y en los medios de comunicación.

María y José no les interesa el rol que tuvo cada uno. Solo esperan que su hijo regrese: guardan su mochila de jardín, su bicicleta, el pequeño acordeón con el que soñaba ser músico y la cama donde dormía permanece en su cuarto. También rezan, cada 13 de junio, en un santuario que armaron en una habitación de la casa.

En una charla con Infobae, ambos revelaron detalles de cómo atraviesan la ausencia de Loan. 

—¿Cómo es la vida sin Loan? 

José: Y soportamos todo lo que podemos y seguimos aguantando. Hay que seguir luchando, ¿no? Hay que seguir la vida también. Hay que sobrevivir.

María: Nuestra vida ya no es más como antes, cambió. Es muy difícil para toda la familia, más para mí. Una madre sufre más. Yo no estoy contenta, no estoy feliz. Estoy pensando siempre que me falta Loan. Nos falta un plato en la mesa.

—¿Qué es lo que más extrañan de él?

María: Extraño todo. Cuando veo a los chicos que se van a la escuela, me meto para adentro, porque me hace mal. Me cuesta salir. Está siempre en mi cabeza. Sueño con él. Los sueños me muestran que está vivo. Dolió tanto recibir ese llamado diciéndome que Loan estaba en el campo y que se había perdido. Enloquecí.

José: Siempre me esperaba cuando yo llegaba a mediodía de laburar y me decía: “Vamos, papá, un ratito a la huerta. Yo soy tu compañerito”. Después veníamos a comer los dos juntos. Así era todos los días. Ahora que no está conmigo, hablando en la huerta o regando las plantas, no me da ganas de hacerlo.

María: Lo extrañamos hasta cuando nos acostamos. Él solía estar con nosotros un rato en el medio, conversando o mirando dibujitos ahí en el celu. 

—¿Qué recuerdos guardan de él?

María: Ni en un momento me dio ganas de sacar la cama de él, sigue acá, en su lugar. Y dejamos su mochila, su bicicleta… Todo lo sigue esperando. Mantenemos la esperanza.

José: Su juguete preferido era este acordeoncito (lo muestra), con el que aparece en los videos. Él soñaba con ser músico.

—¿Qué creen que fue lo que pasó? 

María: Y se piensa muchas cosas, ¿verdad? ¿Qué pasó con Loan? ¿Por qué? ¿Qué, por qué y para qué? Y… ¿Por qué a él? Loan no se perdió, a Loan se lo llevaron. Todos mienten: nunca llegaron al naranjal.

José: Yo no sabía que ese día iban todos (NdR: al almuerzo del que participaron 6 de los 7 acusados de la sustracción del menor). Pensé que íbamos a ir yo y él, nomás, para estar con la abuela, juntos los tres. Cuando llegué allá, me encontré con todos ellos. ¿Y qué hacía? Me tuve que quedar y ya, ya estaba ahí.

—¿De la abuela Catalina sospecharon alguna vez?

José: No, creo que la usaron.

María: Nosotras nunca tuvimos mucha relación. Saludos, nada más. Loan tampoco tuvo mucho contacto con ella.

—¿Creen en la Justicia? ¿Qué esperan del juicio?

José: Ya no hay nada, así que hay que creer.

María: Llegamos al juicio para saber la verdad. Yo quiero saber de mi hijo. Todos acá, los hermanos, quieren saber de su hermano, qué pasó con Loan, qué le hicieron.

—¿Alguno de los acusados intentó comunicarse con ustedes en algún momento? 

José: No, nada, nadie. Todo es silencio.

—De los 17 acusados, ¿quiénes consideran que tienen que dar explicaciones? 

María: Laudelina y (Carlos) Pérez. Me tienen que decir dónde está. Lo único que quiero es que me lo entreguen sano y salvo. No me interesa la condena. Quiero que vuelva mi hijo. 

José: Laudelina es muy dura. Ojalá que se arrepienta y diga la verdad. Es mi hermana y todo, pero igual no la perdono. Ella sabe bien.

—Si podrían hablarle a su hijo directamente, ¿qué le dirían?

María y José: Hijo, te estamos buscando. Te estamos esperando. Te extrañamos mucho, queremos que vuelvas. 

Al cierre de la entrevista, María recuerda el último cruce de palabras que tuvo con su hijo: “Portate bien. No te vayas a ir por las vacas ni por los cabritos”. El nene le respondió: “Sí, mami. Nos vemos más tarde”.

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