Una clase de básquet ofensivo de los Spurs les dio 21 puntos de ventaja en el primer tiempo y luego tuvieron oficio para bancarla. Una victoria contundente en Miami para adelantarse 2-1 en esta final que sigue el jueves, otra vez en South Florida. Manu fue obrero: 11 puntos y tres rebotes en 27 minutos.
«Debemos pasarnos más la pelota y volver a lo que nos trajo hasta acá». Lo pedís, lo tenés Manu. Tras la derrota del 2º juego en San Antonio, los Spurs montaron un histórico espectáculo ofensivo en el primer tiempo y ya con la ventaja, en el segundo, usaron su oficio, experiencia y guapeza para bancar la furiosa arremetida del bicampeón. Manu fue un obrero más, con 11 puntos (3-5 dobles, 1-3 triples y 2-2 libres), tres rebotes, una asistencia, un robo y una pérdida en 27m. Además, con un triple, llegó a los 288 en playoffs y quedó a cuatro del tercer lugar, hoy de Kobe Bryant con 292. Así San Antonio ganó el tercer juego por 111-92 y se adelantó 2-1 en esta final que continuará mañana, otra vez en Miami. Victoria importante porque el ganador del tercer juego, en una serie igualada en 1, gana el 83% de las finales.
Pocas veces en la historia se vio una clínica ofensiva como la que dio San Antonio en el primer tiempo (lo ganó 71-50), que le permitió quedar a ocho puntos de la máxima de una final para una etapa (Boston le hizo 79 a Lakers en el 85) y lograr el récord de mayor porcentaje (con 75.8%, gracias a su 25-33, superó el 75% de Orlando en el 2009). Fue una clase de cómo ejecutar con velocidad, precisión y sin egoísmos. La maquinaria Spurs en su máxima expresión para dejar en ridículo a la defensa del bicampeón, que llegó siempre tarde. Todos hicieron daño. Comenzó Leonard (18 puntos) y lo siguió Green (13). Ellos dos, en un momento, sumaban los 31 contra 30 de Miami. El Heat no la pasó peor porque San Antonio porque la visita se relajó algo en defensa y el local lanzó 56% para quedar a 21 tras perder por 25.
Miami, se intuía, regresó enojado y desplegó la defensa agresiva, física, que toca balones y no deja jugar. Así pudo quedarse con los rebotes y las divididas, forzar tiros y malas decisiones del rival. Y al fin pudo sacar los primeros contraataques. Así, con 11 puntos de Wade, se puso a siete a dos minutos del final, pero San Antonio cerró con oficio y quedó a 11 luego de tres períodos.El Heat volvió a ponerse a diez, pero Leonard regresó para colapsar sobre LeBron (siete pérdidas, récord negativo en finales) y dañar en el otro aro (cerró con 29 puntos, el más joven en anotar esa cantidad en 13 años). San Antonio recuperó la diferencia y la tranquilidad. Y también la ventaja en esta final.
