Dicen que les facilitaron la huida “para cazarlos”. En estos momentos, las autoridades estarían negociando con los prófugos, a través de un abogado, quienes piden «garantías» para entregarse tras 4 días prófugos y luego de tirotearse esta madrugada con la policía. «Dicen que les habrían facilitado la huida para cazarlos», contó Hugo Icazati, abogado de la familia Schillaci.
Mientras la policía continúa con la búsqueda de los hermanos Martín y Christian Lanatta, condenados por el triple crimen de General Rodríguez, junto a Víctor Schillaci, quienes esta madrugada se tirotearon con la policía en un control vial de la ciudad bonaerense de Ranchos, las autoridades estarían negociando con los prófugos a través de un abogado.
Así lo aseguró Hugo Icazati, abogado de la familia Schillaci, quien comentó que están pidiendo «garantías» para entregarse ya que temen por su vida. «Dicen que les habrían facilitado la huida para cazarlos», contó. Y ante la pregunta sobre el paradero de los tres prófugos, dijo que «según me comentan allegados, no estarían en Ranchos», donde fueron vistos por última vez.
Desde este mediodía, cientos de efectivos de la patrulla Rural de Ranchos, a los que se sumaron policías del Grupo Halcón, están buscando casa por casa en la zona y en todos los establecimientos rurales cercanos, en galpones, centros avícolas y ganaderos, para dar con el paradero de los prófugos.
Según informó el fiscal de la causa por el tiroteo con los policías, Mariano Sibuet, se desplegó un operativo cerrojo entre las rutas 20, 2 y 11. Además, se sumaron a la persecución más de cien policías de la Jefatura Departamental de La Plata y de las fuerza de seguridad locales de Ranchos, Chascomús y Brandsen.
Los efectivos, con perros y un helicóptero, participan del operativo cerrojo que incluye la instalación de retenes y controles en un radio de 20 kilómetros, con punto de partida en el kilómetro 104 de la ruta provincial N°20, donde se produjo el enfrentamiento entre los policías que realizaban un control de rutina y los prófugos.
En la búsqueda, intervienen la policía bonaerense y la Agencia Federal de Investigaciones (AFI), ex Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE).
