El precio de la carne vacuna tiene en los impuestos el componente que mayor valor representa en su precio.
Según el último informe de la Fundación FADA, los tributos se alzan con el 28,9% del precio final al mostrador, mientras que el precio del ternero representa el 24,7% y el feedlot, el 26,6%. En tanto, el frigorífico llega al 7,3% y la carnicería, al 12,9%.
Teniendo en cuenta que la carne tuvo en marzo un precio promedio de $ 324,56 por kilogramo, los impuestos representaron $ 93,79 de ese valor. En tanto, los costos de la cadena significaron unos $ 209,66 y los resultados unos $ 21,11.

Composición del precio de la carne
El análisis parte de que en marzo se pagó por el ternero un precio promedio de $ 103,64 el kg. de animal vivo, que pasado por el feedlot, con un engorde de 176 días, vende el novillo a un precio promedio al frigorífico de $ 90,97 por kilo de animal vivo. “El precio de venta a la salida del frigorífico en marzo fue $ 178,92 el kilo de carne al gancho. Finalmente, la carnicería, obtuvo un precio de $ 293,72 el kg para marzo. El IVA representa el 10,5% ($ 30,84), por lo que el consumidor final pagó en promedio $ 324,56 el kilo de carne”, destaca el informe.

Cadena de costos de la carne
Expresado en pesos por kilo de carne al consumidor o mostrador, el ternero aporta $ 106,9, el novillo acumula $ 194,9 y la res $ 231,9. El precio a la salida de la carnicería cierra en $ 293,72 que más IVA ($ 30,84), el precio final del kilo de carne es de $ 324,56.
Respecto a la cuarentena y su impacto en el mercado interno, se destaca que al comienzo se dio un aumento del consumo producto del intento de las personas por aprovisionarse. Luego comenzó a normalizarse la demanda en términos de volumen pero con cambios en la composición. “Básicamente disminuyó la demanda de cortes de parrilla como el asado y las achuras y aumentó la demanda de cortes para horno y cacerola”, explicó el economista David Miazzo.
En el mercado externo, destaca que se verificaron tres tendencias. Una caída abrupta de las exportaciones a Europa, entre ellos cuota Hilton; la recuperación China, luego de la caída de enero y febrero; y una caída de los precios de exportación, producto de la caída de demanda.
“Si bien el escenario no es claro, para el resto del año se puede esperar una demanda retraída con impactos negativos en los precios. Si bien en algunos países del hemisferio norte la situación puede comenzar a normalizarse en los próximos meses, la caída de la actividad económica, el aumento del desempleo y la pérdida de poder adquisitivo serán consecuencias que perdurarán” analizó el economista.
Fuente: A24
