Las terapias más innovadoras contra el cáncer: el científico argentino que investiga una vía clave para fortalecer al sistema inmune

Hablar del Día Mundial del Cáncer implica necesariamente detenerse en los avances científicos que, desde la investigación básica, buscan transformar el abordaje de una de las enfermedades más complejas de la humanidad. En ese camino, el trabajo del científico argentino ocupa un lugar central a nivel internacional, gracias a más de tres décadas de estudios sobre la Galectina-1 (Gal-1) y su rol en el desarrollo del cáncer.

miércoles 04/02/2026 - 10:54
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Rabinovich, médico inmunólogo y glicobiólogo formado en la universidad pública, lidera una de las líneas de investigación más prometedoras en inmunoterapia oncológica. Su trabajo permitió identificar cómo ciertos tumores utilizan mecanismos del propio sistema inmune para sobrevivir, crecer y evadir el ataque de las defensas del organismo.

El descubrimiento que cambió la mirada

En 1993, Rabinovich logró identificar y purificar por primera vez la proteína Galectina-1, una molécula capaz de unirse a azúcares (glicanos) y silenciar a los linfocitos T, células fundamentales en la defensa contra infecciones y tumores. Este hallazgo abrió una nueva perspectiva: los tumores podían “apagar” al sistema inmune utilizando la propia biología del organismo.

“Postulamos que la Galectina-1, que en condiciones normales regula la respuesta inmune, era utilizada por el tumor como un mecanismo de contraataque”, explicó el investigador en diálogo con Infobae.

Con el tiempo, esta proteína mostró una naturaleza dual, que el propio Rabinovich describe como “Dr. Jekyll y Mr. Hyde”: puede ser protectora, evitando enfermedades autoinmunes, pero también favorecer el crecimiento tumoral al permitir la evasión inmunológica.

Un giro terapéutico innovador

El avance más reciente del equipo argentino fue desarrollar un anticuerpo neutralizante capaz de bloquear la acción de la Galectina-1, con el objetivo de reactivar la respuesta inmunológica contra los tumores. Se trata de una estrategia experimental que busca “dar vuelta” el mecanismo que el cáncer utiliza para defenderse.

Este trabajo fue publicado a mediados de 2025 en la prestigiosa revista científica Immunity, donde se detallaron los mecanismos por los cuales la Gal-1 favorece dos procesos clave del cáncer:

  • La evasión del sistema inmune
  • La angiogénesis, es decir, la formación de vasos sanguíneos que nutren al tumor

El estudio mostró que la Galectina-1 interactúa con células mieloides supresoras (MDSCs), producidas en la médula ósea, que bajo la influencia del tumor se transforman en aliadas del cáncer. Al neutralizar Gal-1, estas células pierden gran parte de su capacidad de bloquear la respuesta inmune.

“Nuestros resultados aportan nuevas perspectivas terapéuticas para el futuro tratamiento del cáncer”, sostuvo Rabinovich.

De la ciencia básica a la aplicación clínica

Con el objetivo de llevar estos descubrimientos del laboratorio a los pacientes, Rabinovich impulsó la creación de , una empresa biotecnológica público-privada orientada a transformar hallazgos científicos en nuevas terapias contra el cáncer y enfermedades autoinmunes, como la esclerosis múltiple.

Todas las tecnologías desarrolladas cuentan con familias de patentes, destinadas a generar retornos económicos para la ciencia argentina, el y las instituciones involucradas. Rabinovich es, de hecho, el científico argentino con mayor cantidad de patentes registradas en su campo.

Expectativa, cautela y futuro

Las primeras aplicaciones del anticuerpo anti-Gal-1 están orientadas al cáncer colorrectal, aunque el enfoque podría extenderse a otros tumores. No obstante, los propios investigadores advierten que los resultados aún se limitan a modelos animales y cultivos celulares, y que serán necesarios ensayos clínicos y aprobaciones regulatorias antes de su uso en humanos.

“El gran desafío es que nuestras tecnologías, después de tantos años de investigación, lleguen a los pacientes y a cada rincón de Argentina, Latinoamérica y el mundo”, afirmó Rabinovich.

En un contexto global donde la inmunoterapia aún beneficia a un número limitado de pacientes, este desarrollo argentino representa un paso significativo. No se trata de una cura inmediata, pero sí de una vía concreta y científicamente sólida que acerca a la medicina a tratamientos más personalizados y eficaces.

Como remarca el propio investigador, “sin 30 años de ciencia básica, este momento no existiría”. Una frase que resume el espíritu de una investigación que hoy posiciona a la ciencia argentina en la primera línea de la lucha mundial contra el cáncer.

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