La administración de autorizó a la petrolera a reactivar sus operaciones en Venezuela, en el marco de un acuerdo que incluyó la liberación de detenidos y garantías de que los beneficios económicos no llegarán al gobierno de , según informó el diario El Espectador.
El pacto contempló la liberación de 10 ciudadanos estadounidenses que permanecían detenidos en Venezuela y la repatriación de 250 venezolanos que estaban encarcelados en El Salvador. De acuerdo con Bloomberg, el entendimiento establece que los derechos de explotación y los impuestos derivados de la actividad petrolera no beneficiarán directamente al Ejecutivo venezolano.
En ese contexto, la Casa Blanca restableció la licencia que permite a Chevron Corp. operar nuevamente en el país caribeño. La compañía, con sede en Houston, era la única gran petrolera estadounidense con presencia activa en Venezuela, a través de empresas conjuntas con la estatal . Antes de la suspensión de actividades en mayo, su producción alcanzaba los 240.000 barriles diarios, cerca del 25% de la producción nacional.
Los mercados reaccionaron con cautela ante la noticia. El precio del crudo Brent subió apenas un 0,1%, hasta los u$s68,57 por barril, reflejando la expectativa de un eventual incremento en la oferta global de petróleo.
Desde la empresa, el vocero Bill Turenne aseguró que “Chevron lleva a cabo sus actividades en todo el mundo de conformidad con las leyes y reglamentos aplicables a su negocio, así como con los marcos de sanciones establecidos por el Gobierno de Estados Unidos, incluso en Venezuela”.
