Lanzan una guía de primeros auxilios psicosociales para los vecinos afectados por los derrumbes

Organismos de salud compartieron una guía específica para el abordaje de la salud mental en contextos de desastre. Advierten sobre el impacto emocional de la crisis y brindan herramientas de autocuidado y contención para los vecinos afectados.

jueves 29/01/2026 - 17:15
Compartí esta noticia

La emergencia geológica que golpea a la zona norte de Comodoro Rivadavia no solo ha provocado daños materiales irreparables, sino que ha desatado una profunda crisis emocional en la comunidad. El desplazamiento del Cerro Hermitte, que obligó a decenas de familias a abandonar sus hogares y dejar atrás años de esfuerzo, generó un escenario de incertidumbre y angustia colectiva. En este contexto, donde la prioridad inicial fue la seguridad física, las autoridades sanitarias advierten ahora sobre la urgencia de atender la salud mental de los damnificados, quienes enfrentan el duelo por las pérdidas y el miedo constante a nuevos derrumbes.

Ante este panorama, se activó una red de contención interinstitucional conformada por el Hospital Regional, el Hospital Zonal Alvear, la Secretaría de Salud provincial, la Secretaría de Desarrollo Humano y Familia, y el Colegio de Psicólogos del Chubut. Bajo la premisa fundamental de que es necesario «cuidar de uno mismo para poder cuidar a los demás», estos organismos difundieron un protocolo de primeros auxilios psicosociales diseñado para validar las emociones de los vecinos y brindarles herramientas concretas para sobrellevar el trauma.

Los especialistas explicaron que, frente a una catástrofe de esta magnitud, es habitual que las personas experimenten una serie de síntomas intensos que no deben ser patologizados, sino comprendidos como reacciones esperables. Entre los más frecuentes se encuentra la hipervigilancia, un estado de alerta permanente ante cualquier ruido o cambio en el entorno, producto del temor a que la tierra vuelva a ceder. A esto se suma la desorientación, que se manifiesta en la dificultad para concentrarse o tomar decisiones simples de la vida cotidiana, y un agotamiento físico extremo, caracterizado por una fatiga que no cede. Además, la angustia por el futuro y la preocupación constante por la pérdida de bienes y el sustento económico son denominadores comunes en la población afectada.

Para mitigar estos efectos, la guía sanitaria establece prioridades claras. Lo urgente es cubrir las necesidades básicas como el acceso a agua, comida y abrigo antes de intentar cualquier otra intervención psicológica. Una vez garantizado esto, los expertos recomiendan fortalecer la red de apoyo, animando a los afectados a compartir sus preocupaciones con pares que atraviesen la misma situación, ya que socializar el miedo reduce significativamente la carga emocional. Por último, hicieron un llamado enfático a consumir solo información oficial sobre el estado de la zona evacuada, advirtiendo que los rumores infundados son una de las principales causas del aumento de la ansiedad y la desesperación en momentos de crisis.

Aparecen en esta nota:
#Comodoro
Compartí esta noticia