En el marco de la conmoción social generada por el caso de Valeria Schwab, la Unión Vecinal del barrio Stella Maris difundió un documento en el que declaran a la ciudad en «emergencia de seguridad».
El escrito, titulado «Exigimos acciones ya», sostiene que la violencia y las muertes en la vía pública no son hechos nuevos, sino una problemática instalada desde hace años.
La entidad fue categórica al señalar el origen del problema: «No faltan leyes ni ordenanzas. Falta voluntad política para cumplirlas». Bajo esta premisa, enumeraron las fallas estructurales que dejan desprotegidos a los vecinos, destacando la existencia de calles y paradas de colectivos sin cámaras, zonas enteras a oscuras, la ausencia de policía comunitaria y una nula inversión real en vigilancia.
El reclamo institucional
El comunicado interpela a autoridades y legisladores para que pasen del discurso a la acción. «La seguridad no se declama, se ejecuta», sentenciaron desde la vecinal.
En el detalle de las exigencias, el texto solicita a los poderes ejecutivos y legislativos, que gestionen los recursos necesarios y aseguren la aplicación de las normas. «Exigimos que cumplan y ejecuten lo que ya es ley», remarcaron, pidiendo un compromiso integral de la clase política para frenar la inseguridad.
Un pedido para toda la ciudad
Desde la vecinal aclararon que el reclamo trasciende el caso particular de quienes realizan actividades deportivas. El mensaje enfatiza que la seguridad es una necesidad urgente para «trabajadores, estudiantes y vecinos que caminan de noche para volver a casa».
«Detrás de cada caso hay nombres, historias y familias que esperan respuestas. El dolor no puede usarse solo en los primeros días y luego dejarse en el olvido», concluye el escrito, instando a que las muertes no queden impunes.

