El desastre en el barrio Sismográfica no solo afectó viviendas particulares, sino que también golpeó el corazón de la asistencia social en la zona. La sede de Cáritas, conocida como el centro «Laura Victoria» y ubicada en la zona alta (cerca de las dimensiones de Marcelo Picci y barrio Jucas), sufrió daños irreparables en su estructura, obligando a sus referentes a desalojar el lugar.
Felisa Helguero, quien trabaja en el lugar desde hace cinco años y quedó a cargo de la entidad ante la ausencia del padre Marcelo, describió el deterioro progresivo del edificio. «Empezó a partirse el piso y las paredes. Tratamos de arreglarlo, mandamos a hacer una estructura de metal que aguantó un poco más, pero después tuvimos una chapa por el medio del edificio y se destrozó el techo», relató. Ante el peligro inminente de derrumbe y el movimiento de suelo, se vieron forzados a rescatar rápidamente lo que había dentro: ropa, muebles y electrodomésticos.
Trabajo social interrumpido
Antes del colapso, la realidad social del barrio ya era compleja. Helguero explicó que Cáritas asistía a unas 17 familias de manera directa, proveyendo colchones y mercadería. «Hay mucha gente que vive de sus necesidades por falta de trabajo, aunque también hay vecinos con empleo estable. A las familias precarizadas las ayudamos nosotros y los vecinos», señaló.
El sistema de ayuda incluía la venta de ropa en buen estado a precios simbólicos (20 pesos la prenda) para recaudar fondos y comprar alimentos. El alcance de su labor no se limitaba a Sismográfica; también enviaban ayuda a El Faro, Kilómetro 8, Kilómetro 5 y al Hospital Regional.
Las necesidades actuales
Tras el desalojo de la sede y con los fondos remanentes, desde la organización priorizaron la compra de insumos básicos para pasar los días más fríos. «Disponemos de un 30% del dinero que quedaba para comprar cosas para la gente. Llevamos ropa de abrigo, pañales y ollas», detalló Helguero, quien comentó que ayer entregaron una tanda importante de donaciones.
Sin embargo, la demanda ha cambiado en las últimas horas. La referente hizo un llamado específico a la comunidad: lo que más se está necesitando ahora son elementos de limpieza. «Estamos pidiendo toallas, jabón y todo lo que sea para la higiene», concluyó.
