El pasado 10 de diciembre Mario Das Neves asumió como gobernador de Chubut – siendo el primer político en la historia de la provincia en cumplir tres mandatos-. Ese día también le tomó juramento a una buena parte de su gabinete. Fue ahí donde, el ex intendente de Esquel y ex presidente del Partido Justicialista, Rafael Williams, asumió como ministro de Gobierno de Chubut. Un cargo que parece que le queda muy grande.
Hoy a casi dos meses de su nombramiento, no ha salida de su ciudad de residencia: Esquel. Con una provincia con varios puntos de conflicto no solo en el tema de seguridad sino con la crisis petrolera que vive toda la Cuenca del Golfo San Jorge, el funcionario provincial brilla por su ausencia en el terreno.
A pesar de que su cargo implica liberar un poco la carga de responsabilidades del gobernador, Williams no ha demostrado querer hacerse cargo de las responsabilidades que implican su nuevo puesto de trabajo.
Con graves problemas en el ámbito de Seguridad, Das Neves tuvo que tomar el toro por las astas y desvincular a Ricardo Hughes como jefe de la Policía del Chubut y designar en su lugar a Juan Luis Ale –hombre íntimamente relacionado a la Fuerza y a la política-.
Lo extraño de todo esto es que la órbita de Seguridad es un área que depende exclusivamente de Williams y no fue el que anuncio el cambio, sino que lo hizo el propio Das Neves. Y acá la gran pregunta es si realmente fue una decisión acertada deshacer la Secretaría de Seguridad y nombrar como ministro de Seguridad a una persona que no sale de su zona de confort.
Más allá de que se pueden vislumbrar los motivos por los que Das Neves echó a Hughes –el jefe policial se peleó por los medios con el jefe de los fiscales de la provincia, Jorge Miquelarena, y esa fue la gota que rebalsó el vaso-, la decisión deja entrever la diferencia abismal que hay entre el gobernador y su ministro de Gobierno.
Das Neves siempre se caracterizó por involucrarse en los problemas, recorrer el terreno, tomar contacto con los vecinos, en cambio Williams ha tenido un perfil bajísimo y ni siquiera ha mostrado indicios de tener intenciones de reunirse con los intendentes de las localidades que más presentan problemas en materia de seguridad –Comodoro Rivadavia, Trelew y Puerto Madryn-, ni con los jefes de la Policia locales. No es lo charlar cara a cara con los jefes comunales para que cuenten la realidad de sus municipios que enterarse por las radios o por los medios gráficos. A esta altura de su vida Williams debería saber esto a la perfección pero aun así opta por hacerse el desentendido.
Y a esto hay que sumarle la crisis petrolera que atraviesa Chubut. Con el peligro de perder más de 5.000 puestos laborales, este tema ocupa gran parte de la agenda del gobernador, sin embargo Williams ni siquiera ha salido a enfrentar este tema, para aminorar aunque sea un poco la carga de Das Neves.
A dos meses de su asunción, creo que es tiempo que Williams tome una decisión, o empieza a trabajar para lo que realmente se lo contrató o que dé un paso al costado y deje que otra personas con más resolución e iniciativa ocupe su lugar.
Los ministros están para aliviar la labor, dado que el gobernador no puede estar en todo, todo el tiempo, tomando todas las decisiones. Y la seguridad, especialmente, necesita dedicación exclusiva.

