La inflación de 2025 será la más baja en 8 años: ¿puede llegar al 10% que aspira Milei en 2026?

El IPC de diciembre se conocerá a mediados de enero y dejaría la cifra anual en torno al 30 por ciento. Lo que se espera para estos primeros meses y qué va a pasar con la meta del Gobierno.

martes 06/01/2026 - 9:06
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Tras el 2,5% de inflación en noviembre, las mediciones preliminares de distintas consultoras indican que diciembre se habría ubicado en un nivel similar, en torno al 2,5% mensual, a pesar de la presión habitual de fin de año sobre alimentos y bebidas por el mayor consumo de las fiestas. Con una suba acumulada del 27,9% entre enero y noviembre, los economistas proyectan que 2025 cerraría con una inflación apenas por encima del 30% anual, lo que le permitiría al gobierno de Javier Milei exhibir el registro más bajo en ocho años, desde el 24,8% de 2017.

Sin embargo, el foco ya está puesto en 2026. El Presupuesto aprobado por el Congreso prevé una inflación del 10,1% interanual, lo que implica un promedio cercano al 0,85% mensual, una meta que los analistas consideran muy exigente. Las proyecciones privadas apuntan a que, si bien el proceso desinflacionario podría retomar impulso en el primer trimestre, la inflación se mantendría por encima del 2% mensual durante varios meses, condicionada por ajustes de tarifas, recomposición de precios relativos y el impacto del nuevo esquema cambiario.

El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del BCRA proyecta una inflación del 21% para los próximos doce meses, más del doble de la meta oficial. Consultoras como C&T, Analytica y LCG ubican la inflación de diciembre en torno al 2,5% y el cierre de 2025 entre 31% y 31,2% anual, con un patrón común: el índice parece haber quedado “anclado” alrededor del 2% mensual, un piso difícil de perforar en el corto plazo.

Entre los factores que explican el dato de diciembre, los economistas coinciden en el rebote de la carne, con subas de entre 5% y 8% en el mes, que explican buena parte del aumento del rubro alimentos. También influyeron las frutas y algunos productos como aceites, azúcar, miel, dulces y cacao, que se movieron por encima del promedio. A esto se suma la indexación de servicios privados (salud, educación, entre otros), que ajustan con rezago en función de la inflación pasada y demoran la baja del índice general.

De cara a 2026, los analistas proyectan en general una inflación más alta que la prevista en el Presupuesto, con estimaciones que rondan el 20–22% anual, y advierten que la clave será que, más allá de no alcanzar el 10%, la inflación mantenga una tendencia firme a la baja para anclar expectativas y evitar nuevas tensiones cambiarias y salariales.

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