La Iglesia reclama un abordaje integral y no solo bajar la edad de imputabilidad

La Conferencia Episcopal calificó de «imprescindible» la implementación de un régimen penal juvenil y adolescente, pero exigió que tenga una mirada humana y no se limite solo a bajar la edad de imputabilidad. Los obispos cuestionaron la falta de dispositivos para la reinserción y pidieron evitar soluciones que llegan «cuando el daño ya está hecho».

sábado 31/01/2026 - 14:00
Compartí esta noticia

La Comisión Ejecutiva de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) difundió un mensaje en el marco de la memoria de san Juan Bosco, patrono de la juventud, en el que sentó su posición respecto a las propuestas para bajar la edad de imputabilidad. Desde la institución advirtieron que presentar esta medida como la «única respuesta» del Estado frente a la delincuencia corre el riesgo de dejar en segundo plano la prevención y la educación.

Bajo el título «Para los jóvenes, más educación, más comunidad», el documento expresa la cercanía de la Iglesia con el «dolor desgarrador» de las familias y comunidades víctimas del delito. No obstante, los obispos señalaron que una discusión centrada exclusivamente en la edad de los menores involucrados «simplifica una realidad mucho más compleja» que interpela tanto a la familia y la escuela como al Estado.

Cuestionamientos sobre el alojamiento de menores

El comunicado retoma interrogantes planteados por la Pastoral Social en marzo de 2025, los cuales, aseguran, mantienen plena vigencia. La Iglesia cuestionó dónde se recluirá a los menores si se concreta la baja de la edad y preguntó por la existencia de dispositivos apropiados en las provincias para su alojamiento.

«Sabemos cómo es la realidad de los establecimientos penitenciarios. ¿En serio creemos que esa es la solución?», reza el texto, que pone en duda las alternativas reales existentes para la reinserción social de los adolescentes que delinquen.

Un enfoque preventivo

Inspirados en el legado de Don Bosco y en los 150 años de presencia salesiana en el país, la Comisión Ejecutiva reafirmó una convicción: «Es imprescindible un régimen penal juvenil y adolescente que tenga una mirada humana, integral y abierta a la esperanza».

El mensaje destaca que el sistema preventivo no niega los conflictos ni idealiza la realidad, sino que apuesta a la presencia afectiva de los adultos, la educación y el trabajo. «El desafío es fortalecer políticas educativas y comunitarias que construyan futuro, más que debates que profundizan divisiones», concluye el documento, reafirmando que la prevención nace de un cuidado compartido entre el Estado y la sociedad.

Aparecen en esta nota:
#Sociedad
Compartí esta noticia