La Reserva Federal (Fed), máxima autoridad monetaria de Estados Unidos, podría decidir entre este miércoles y el jueves si sube o no las tasas de interés para préstamos y depósitos bancarios por primera vez desde 2008, lo que ha disparado la incertidumbre en los mercados internacionales a causa del impacto de un eventual encarecimiento del dólar frente a otras monedas.
El último sondeo realizado por la agencia Bloomberg indica que el porcentaje de analistas que espera una suba de tasas por parte de la Fed en los próximos días cayó al 26%, luego de haber alcanzado más del 50% en los días previos a la caída de la bolsa de Shanghai y la abrupta devaluación del yuan, ocurrida a mediados de agosto.
Seis meses atrás las expectativas de un aumento de las tasas alcanzaban al 75% de los consultados, que veían en la recuperación del mercado laboral del país del norte un indicio de repunte económico que terminaría por convencer al organismo conducido por Yanet Jellen de la necesidad de poner fin a las medidas de estímulo implementadas tras la caída de Lehman Brothers.
La reciente crisis bursátil en China, sin embargo, disipó un creciente optimismo entre los inversores ante las posibles consecuencias negativas que tendría la suba de tasas en los mercados emergentes, ya que tal decisión implicaría un reflujo de capitales hacia EEUU en busca de instrumentos financieros con mayores rendimientos como los bonos del Tesoro.
En este sentido, el economista en jefe del Banco Mundial, Kaushik Basu, advirtió la semana pasada en una entrevista con el diario Financial Times que una eventual suba acarrearía «pánico y confusión» en los mercados internacionales.
«La economía mundial se ve tan complicada que si EEUU decide hacer un movimiento rápido en el medio de esto, algunos países se van a ver muy afectados», agregó el economista.
La decisión se dará a conocer entre el miércoles y el jueves, cuando se reúna el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, por sus siglas en inglés) de la máxima autoridad monetaria del país.
