La CGT ratificó la marcha de agosto y advirtió sobre una reforma laboral

La CGT empieza a cerrar grietas internas y continúa su camino de endurecimiento frente al Gobierno de Mauricio Macri. La central obrera peronista sumó sectores gremiales que se habían alejado cuando fue electa la nueva…

sábado 29/07/2017 - 13:05
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La CGT empieza a cerrar grietas internas y continúa su camino de endurecimiento frente al Gobierno de Mauricio Macri. La central obrera peronista sumó sectores gremiales que se habían alejado cuando fue electa la nueva conducción, y ratificó, con duras críticas a la política económica del Ejecutivo, la movilización para el próximo 22 de agosto.

En un documento, los gremios cuestionaron la reforma laboral que el Gobierno promovería tras las elecciones y llamaron a “los partidos políticos con representación parlamentaria a no sancionar ninguna ley que disminuya el nivel de protección social y laboral de los argentinos”.

La CGT celebró ayer un plenario de secretario generales realizado en el microestadio de Ferro. Del acto participó Corriente Federal de Trabajadores (CFT), que tiene como referente al titular del gremio fuerte de los bancarios, Sergio Palazzo, y la integran los pilotos, los gráficos, obreros curtidores, docentes privados, entre otros. La CFT se había alejado de la CGT por diferencias de criterio con el nuevo triunvirato conductor conformado por Carlos Acuña, Héctor Daer y Juan Carlos Schmid, que ayer encabezaron el encuentro.

Sin embargo, la central volvió a mostrar dificultades en un nuevo intento de buscar la unidad: el Movimiento de Acción Sindical Argentino –integrado por 40 gremios–, que lidera el taxista Omar Viviani, aunque había confirmado presencia, finalmente no participó. El triunvirato enfrentó una dura interna a principio de año, por demorar el llamado a un paro. Ayer, incluso, Héctor Daer fue silbado en un tramo de su discurso.

“El sindicalismo argentino no puede aceptar que los trabajadores nuevamente seamos la variable de ajuste de un programa económico que desalienta la producción, agudiza la pobreza, ejecuta despidos y suspensiones, mientras que, sin inversiones, se toleran altas tasas de interés haciendo crecer la especulación financiera”, comienza el documento acordado ayer por la CGT. Su título: “Por la cultura del trabajo y el pleno empleo. Por le crecimiento productivo con inclusión social. Por la defensa de la industria nacional”.

En el documento, el Consejo Directivo ratificó la movilización a Plaza de Mayo para el 22 de agosto, diez días después de las PASO, y, sin anuncio de paro a la vista, confirmó que luego de la medida se llamará a un Confederal para definir la continuidad del plan de acción contra el plan económico del gobierno. La fecha no fue, sin embargo, definida.

Aunque el Ejecutivo advirtió que la eventual reforma laboral saldrá por consenso, la CGT llamó a los legisladores a bloquear cualquier proyecto que “que avasalle los derechos laborales conquistados”: “Defenderemos la plena vigencia de la Legislación Laboral, los Convenios Colectivos de Trabajo, los Sistemas de seguridad Social, la Justicia Laboral y el Modelo Sindical”, advirtió.

La central gremial también reclamó el cese de las “abusivas intervenciones” a sindicatos, un aumento inmediato a los jubilados y pensionados, y de las asignaciones sociales, protección para las Pymes y el cese inmediato de despidos y suspensiones.

Estuvo la corriente que lidera el bancario Palazzo. Pero faltó la que orienta el taxista Omar Plaini. La CGT sigue con problemas para la unidad.

También se endurecen las organizaciones sociales

El titular de la Corriente Clasista y Combativa (CCC), Juan Carlos Alderete, advirtió ayer que si la semana próxima no reciben una respuesta del ministerio de Desarrollo Social sobre el cumplimiento de la ley de emergencia social, los movimientos sociales “endurecerán la lucha” y articularán con “sindicatos y desocupados otras medidas”.

El denominado “Triunvirato de San Cayetano”, integrado por la CCC, Barrios de Pie y la CTEP-Movimiento Evita, mantuvo el jueves un encuentro con la ministra de Desarrollo Social, Carolina Stanley. Alderete contó que el reclamo tuvo como eje que “se dé cumplimiento a la ley de emergencia social que se aprobó el año pasado” porque “recién se lleva cumplido con el 30%” de las partidas asignadas por un total de $ 30.000 millones hasta 2019.

“Nos dicen que hay que esperar para después de las elecciones pero el hambre y la necesidad no espera”, sostuvo ayer.

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