En respuesta a la crisis desatada por el deslizamiento del Cerro Hermitte en Comodoro Rivadavia, la Agencia Federal de Emergencias (AFE) confirmó que continúa al frente de la coordinación del operativo de ayuda nacional. Las tareas se desarrollan en conjunto con las Fuerzas Federales, que actualmente se encuentran abocadas a brindar seguridad en la zona y colaborar activamente con los vecinos afectados en el traslado de sus elementos personales y pertenencias.
Refuerzos especializados
Para profundizar el abordaje técnico en el área de desastre, se anunció que mañana arribará a la ciudad un avión de la Policía Federal Argentina. La aeronave trasladará a la Brigada USAR (Búsqueda y Rescate Urbana), un equipo de élite conformado por oficiales de comando, mecánicos, piloto y copiloto.
Un dato clave de este refuerzo es la inclusión de profesionales técnicos específicos: la brigada llegará con un ingeniero y un arquitecto, quienes se sumarán a las labores de evaluación de las estructuras y el terreno en el sector del derrumbe.
Despliegue logístico y alimentario
Simultáneamente, el Ejército Argentino mantiene su despliegue en el terreno para garantizar la asistencia básica. La fuerza opera con vehículos de apoyo y un vehículo cocina, encargándose de la elaboración y entrega de comida tanto para las familias damnificadas como para el personal que trabaja en la emergencia.
Comando unificado
Todas las acciones se articulan desde un «Comando de Incidentes» que trabaja de manera conjunta e integra a una amplia red de organismos nacionales, provinciales y municipales. Además de la AFE, participan Gendarmería Nacional, Prefectura Naval, Policía Federal, Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), Ejército, Defensa Civil Municipal, Protección Civil y Desarrollo Social de la provincia, Salud Municipal, la Cruz Roja Argentina y la Policía del Chubut.
Este despliegue masivo responde a la emergencia geológica que atraviesa la ciudad tras el desplazamiento de la ladera del Cerro Hermitte. El fenómeno obligó a la evacuación de numerosas familias en barrios como Sismográfica y puso en alerta a sectores aledaños como el barrio Médanos, generando la necesidad de una respuesta integral del Estado para contener los daños materiales y asistir a la población desplazada.
