Julio Iglesias volvió a pronunciarse en medio de las denuncias presentadas por dos mujeres que trabajaron para él en residencias del Caribe, quienes lo acusan de haber sufrido agresiones sexuales, abusos y humillaciones en hechos que, según esas presentaciones, habrían ocurrido en 2021. En este contexto, el cantante español decidió cambiar de estrategia: publicó en sus redes sociales capturas de supuestos intercambios de WhatsApp con sus exempleadas, con el objetivo de desacreditar sus dichos y sostener su inocencia.
De acuerdo con lo que expresó en el descargo que acompañó las publicaciones, Iglesias sostuvo que recurrió a esa exposición pública porque, según afirmó, la Fiscalía no le habría permitido acceder formalmente a la denuncia y, por lo tanto, no podría ejercer su defensa “en el procedimiento” con la información disponible. En sus mensajes, el artista planteó que las conversaciones difundidas demostrarían “incoherencias” en los relatos de las denunciantes y que la información divulgada “carece de veracidad”, además de cuestionar lo que describió como una “manipulación mediática”.
En paralelo, el caso sumó un gesto de alto impacto simbólico: Miranda Rijnsburger, esposa de Iglesias, se expresó públicamente en redes con un breve mensaje de apoyo —“A tu lado siempre”— que expuso su posición frente a la polémica.
Por el momento, no se difundieron detalles oficiales completos sobre el avance del expediente, y la investigación continúa bajo las instancias judiciales correspondientes, mientras el tema sigue generando repercusión pública por la gravedad de las acusaciones y la respuesta del cantante mediante la difusión de conversaciones privadas.
