La Justicia Federal de Bariloche decidió este miércoles que el líder de la Resistencia Ancestral Mapuche (RAM), Facundo Jones Huala, siga detenido otros tres meses en una cárcel de máxima seguridad de Rawson, Chubut, en el marco de una causa que investiga la fiscalía por presunta asociación ilícita calificada.
Con la nueva prórroga, el lonko cumplirá un año en prisión, ya que fue detenido el 6 de junio de 2025 en el marco de un controvertido operativo que ejecutó la Policía Federal Argentina (PFA).
La detención del activista está relacionada a una denuncia que presentó el Ministerio de Seguridad de la Nación a principios del año pasado, luego de que Jones Huala justificara atentados incendiarios y sabotajes durante la presentación de un libro que escribió mientras permanecía detenido en Chile.
La detención del mapuche fue difundida por la ex titular de la cartera Patricia Bullrich a través de las redes sociales, incluso antes de que el magistrado de la causa tomara conocimiento de la captura.
Cuatro horas después de la detención, el juez federal subrogante Ezequiel Andreani autorizó el procedimiento, presionado por la viralización de la información.
Este miércoles se realizó una nueva audiencia –está prevista una cada tres meses-, en la que la fiscalía solicitó mantener en prisión al líder de la RAM, mientras intenta recopilar material probatorio para privarlo de libertad.
Desde su detención, los abogados que defienden a Jones Huala elevaron múltiples recursos para solicitar su liberación o, en su defecto, para trasladarlo a una cárcel de seguridad media ubicada en la ciudad de Esquel.
El juez Gustavo Zapata accedió a la solicitud de trasladarlo, aunque funcionarios del Ministerio de Seguridad a cargo de la Dirección Correccional rechazaron el planteo al asegurar que la U14 de Esquel –donde Jones Huala estuvo detenido durante varios años con buena conducta- no cuenta con garantías de seguridad para alojarlo.
En la audiencia de este miércoles, la fiscal Ángela Pagano Mata solicitó que Jones Huala continúe detenido y el planteo fue aceptado por el magistrado Gustavo Zapata.
La fiscalía, en audiencias anteriores, admitió dificultades en la recopilación de material probatorio.
En diálogo con Infobae, Pagano Mata aseguró que se utilizaron los mismos argumentos que en las audiencias anteriores para extender la prisión preventiva.
“Existe riesgo de fuga, en caso de permanecer en libertad, y un posible entorpecimiento de la investigación”, argumentó la fiscal su pedido.
La pesquisa consiste en recopilar documentación y legajos sobre la actuación de la RAM, tanto en Río Negro como en Chubut y Neuquén.
Jones Huala aseveró que es líder de la RAM y militante de la CAM, una violenta agrupación mapuche asentada en el sur de Chile.
La Gremial de Abogados y Abogadas de la República Argentina, que ejerce la defensa del detenido, cuestionó las prórrogas a las que accedió la Justicia Federal e incluso consideró “vergonzosos” los argumentos que esgrimieron los fiscales para solicitarla.
El caso fue encuadrado como investigación compleja –tanto en primera instancia como también en un fallo posterior de Cámara–, figura que establece que el detenido podría permanecer hasta dos años bajo prisión preventiva, es decir hasta junio de 2027.
“Estaba pactado que había que mantener a Jones Huala tras las rejas”, dijeron fuentes de la Gremial, y atribuyeron la decisión a una orden que surge del poder político nacional.
Dijeron que “no hay dudas de que Facundo (Jones Huala) es un preso político, porque no hay elementos para mantenerlo tras las rejas, y mucho menos cuando la investigación no es hacia su persona, sino que está enfocada en una agrupación que ni siquiera existe”, adujeron, haciendo alusión a la RAM.
