Investigadores argentinos miden el impacto de la luz natural en el fin del mundo

Un equipo del CONICET evalúa cómo el verano sin noches afecta el descanso y la infraestructura en la Antártida. El estudio, realizado bajo condiciones climáticas extremas, busca diseñar edificaciones sustentables y mejorar la calidad de vida en el territorio.

domingo 22/02/2026 - 17:59
Compartí esta noticia

Un equipo del CONICET lleva adelante una investigación sin precedentes en el continente blanco. Desafiando vientos de más de 40 kilómetros por hora y sensaciones térmicas de 19 grados bajo cero, los científicos estudian cómo la luz extrema del verano antártico altera la vida humana y el hábitat.

El proyecto está en manos de los investigadores Juan Manuel Monteoliva, Roberto Germán Rodríguez y Emanuel Ricardo Schumacher, coordinados por Andrea Pattini desde el Instituto de Ambiente, Hábitat y Energía. El equipo aprovecha una condición climática que no se da en ningún otro lado: en esta época del año el sol se pone, pero nunca se alcanza la oscuridad absoluta.

El trabajo de campo se despliega en la Base Esperanza. Allí, los especialistas analizan desde el comportamiento de la luz en el Fortín Sargento Cabral hasta su impacto en edificios clave, como el Laboratorio Antártico Multidisciplinario (LAMBE) y la Escuela Provincial N° 38 «Presidente Raúl Ricardo Alfonsín», la más austral del mundo.

Pero el estudio va más allá de los edificios. Los investigadores evalúan directamente cómo la exposición prolongada a esta luz inagotable, sumada al uso de pantallas, altera los hábitos de sueño y el descanso del personal desplegado en la base.

Emanuel Ricardo Schumacher explicó que el objetivo de recolectar esta información es netamente práctico: buscan generar bases de datos que permitan diseñar arquitectura más sustentable y mejorar la calidad de vida en territorios polares o refugios de alta montaña. Por su parte, Roberto Germán Rodríguez destacó lo inédito de analizar el entorno antártico poniendo el foco en el bienestar humano, y agradeció especialmente el apoyo de Matías Belinco, del Instituto Antártico Argentino, para hacer posible el despliegue.

Para Andrea Pattini, la directora de la iniciativa, divulgar este enorme esfuerzo tiene un valor que trasciende a la ciencia. Conocer el trabajo y el sacrificio que cientos de compatriotas realizan año tras año en estas condiciones extremas, asegura, es fundamental para tomar conciencia de nuestro territorio bicontinental y sostener la soberanía en el Atlántico Sur.

Aparecen en esta nota:
#Antartida
Compartí esta noticia