Un grupo de investigadoras de la Sede Esquel de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB) lleva adelante los ensayos a campo de «BioVar Patagonia». Se trata de un bioproducto diseñado bajo protocolos del SENASA para combatir al Varroa destructor, un ácaro letal que perfora la cutícula de las abejas, facilita infecciones secundarias y genera el colapso de las colmenas, lo que representa un alto riesgo productivo y económico para el sector apícola.
El desarrollo, surgido tras casi tres décadas de trabajo en el Laboratorio de Investigación en Evolución y Biodiversidad (LIEB-FCNyCS), está formulado con aceites esenciales de plantas cultivadas en la región. Esta característica lo perfila como una alternativa económica y de menor impacto ambiental frente a los controles químicos tradicionales.
Como los aceites esenciales son sustancias volátiles que reaccionan a la humedad y la temperatura, el desafío central del equipo en esta etapa es responder una pregunta clave: cuál es la dosis adecuada para que resulten eficaces en condiciones reales. Para ello, y ante la inminencia del cierre de colmenas que ocurre cada año entre marzo y abril, las pruebas se realizan en apiarios expuestos al viento patagónico y a las marcadas variaciones térmicas locales.
Una vez definida la concentración óptima, el proyecto prevé replicar la experiencia para evaluar el comportamiento del producto en distintos ambientes de la provincia. Esta próxima fase se realizará de manera articulada con asociaciones de apicultores de la Comarca y de Epuyén, técnicos del INTA y del Ministerio de Producción de la Provincia de Chubut.
La iniciativa genera una gran expectativa en la región por su potencial productivo, abriendo la posibilidad de que, en un futuro, el bioproducto sea fabricado directamente desde la universidad pública. De esta manera, el proyecto demuestra cómo la investigación aplicada en el territorio puede brindar respuestas concretas y sostenibles a las problemáticas del sector productivo.
