Según relató a FM La Petrolera, la iniciativa comenzó la semana pasada, luego de que un cambio repentino del viento provocara que las llamas avanzaran con mayor intensidad. “El viernes pasado mi hermana, que vive allá, nos avisó que el fuego empezó a avanzar muy fuerte. Ahí decidimos intensificar la campaña”, explicó. En un primer momento, la ayuda se había canalizado hacia Epuyén, pero ante el agravamiento del escenario y el impacto directo sobre su familia, resolvieron enfocar los esfuerzos en Cholila.
La situación, advirtió, es mucho más grave de lo que se está difundiendo. “Anoche Cholila estaba literalmente rodeado por el fuego. Hoy queda una sola entrada al pueblo que todavía no fue afectada. El incendio sigue avanzando, de noche lo hace aún más rápido por el viento”, sostuvo.
Brigadistas desbordados y vecinos en guardia permanente
Margarita remarcó que, si bien hay brigadistas trabajando, no dan abasto. “Están cansados, quemados, y en algunos sectores tuvieron que retirarse porque el fuego los estaba encerrando. Hoy el pueblo está prácticamente solo”, afirmó. Frente a este escenario, los propios vecinos —hombres y mujeres— se organizan para hacer guardias nocturnas, proteger animales y colaborar en tareas de contención.
Qué se necesita con urgencia
La campaña apunta a cubrir necesidades específicas. Margarita fue enfática: no se necesita ropa común. “Hoy Cholila necesita ropa de trabajo, botines, borcegos, palas, picos, machetes, motosierras, mangueras, totens de agua, motobombas, además de guantes, antiparras y barbijos”, detalló.
También pidió colaboración con insumos sanitarios: cremas para quemaduras, gasas y pequeños botiquines. “Estamos armando kits para la gente que ayuda, porque los brigadistas dentro de todo tienen, pero los vecinos no”, explicó.
Viaje solidario y entrega directa
La ayuda será trasladada entre miércoles y jueves, a más tardar. El envío se realizará en camioneta y carro, con entrega directa a los vecinos, sin intermediación política. “Ya nos pasó que en camiones grandes las donaciones no se reparten como corresponde. Nosotros vamos directamente a la gente”, señaló.
Finalmente, Margarita apeló a la solidaridad de la comunidad y dejó un contacto para quienes puedan colaborar: 297-5377-265. “Lo hacemos por nuestra familia, por los chicos y por la cordillera. Es un lugar hermoso que hoy se está perdiendo y necesita de todos”, concluyó.
