En ese marco, la cartera sanitaria provincial informó que, en articulación con los hospitales cordilleranos, se desplegó un amplio operativo de asistencia, poniendo a disposición todos los recursos humanos y materiales necesarios, con equipos apostados estratégicamente en los distintos sectores impactados por la emergencia ígnea.
Respecto a la exposición al humo y la ceniza, se advirtió que pueden provocar irritación ocular, lagrimeo y molestias en nariz y garganta, por lo que se recomienda evitar el contacto, especialmente en grupos de riesgo como bebés, personas gestantes, adultos mayores y pacientes con enfermedades respiratorias o cardíacas. Entre las medidas preventivas se aconseja cerrar puertas y ventanas, evitar actividades al aire libre y utilizar barbijo o pañuelo húmedo en caso de exposición.
Asimismo, se brindaron pautas específicas para el cuidado ocular, recomendando no frotarse los ojos, lavarlos con abundante agua limpia o solución salina, utilizar lágrimas artificiales y aplicar compresas frías. Ante síntomas persistentes como visión borrosa, dolor, secreciones o sensibilidad a la luz, se indicó consultar de inmediato en un centro de salud.
En relación al consumo de agua segura, se recordó que mientras no exista comunicación oficial en contrario, el agua de red es potable. En caso de dudas, se aconseja potabilizarla mediante ebullición, uso de lavandina apta o pastillas potabilizadoras, y mantener una hidratación constante, especialmente en niños, niñas, personas mayores y embarazadas.
Por último, la Secretaría de Salud destacó la importancia del cuidado de la salud mental, señalando que es normal experimentar miedo, angustia o incertidumbre ante este tipo de situaciones. Se recomendó mantener rutinas simples, limitar la sobreexposición a noticias, compartir emociones con personas de confianza y brindar acompañamiento respetando los tiempos, especialmente en el caso de niños y niñas.
