En una de las peleas realizadas en el Litte Caesars Arena de Detroit, Michigan, Matthysse se hizo dueña de la escena. La sureña dominó desde el comienzo, imponiendo el ritmo y marcándole la ambición a una rival que no logró salir del desconcierto y se expuso al cada vez más encendido ataque de la peleadora de Trelew.
Todo parece dimensionar la conquista. Pelear en Estados Unidos por segunda vez; a los 45 años y con la motivación por las nubes, a partir de las oportunidades que revitalizan su carrera. Soledad expuso una de sus mejores producciones y lo hizo en una noche soñada, siendo parte de un megafestival y mostrando sus credenciales en el ring: una versión más ofensiva, más ambiciosa desde el ataque y sólida en línea generales.
Es que Worthington pudo hacer poco y nada. La local sufrió la pérdida de su invicto y sufrió ante el oficio y los recursos inteligentemente aplicados por Matthysse quien volvió a dar muestras de su vigencia boxística y de su estirpe peleadora.
Ya lleva diecinueve años como profesional, acostumbrada a ser visitante y con diez peleas realizadas en el exterior, expuso una confianza a flor de piel, Soledad terminó de rodillas en el centro del ring, emocionada por el logro junto a “Mauko” Narváes.
EEUU le sienta bien, ya había conquistado en tierras yanquis el título superpluma Plata vacante y ahora, sumó su segundo triunfo fuera del país calzándose otro cinturón que se agrega a los ya conseguidos: Fue campeona del mundo pluma AMB en el 2013 y sumó el pluma versión CMB en el 2015; conquisto dos veces el título argentino pluma y festejó además el argentino superpluma (2024). Ahora, la flamante campeona quedó con 21 triunfos (4 por la vía rápida), 16 derrotas y 1 empate. En modo ganadora, con estirpe de campeona y con los colores del sur en el corazón, Matthysse consiguió el triunfo más relevante de los boxeadores de Chubut en el exterior. Abuela, campeona y con mucho aún por entregar.
Fuente: Piñas del Sur
