Durante este fin de semana del 21 de febrero se espera una gran afluencia de visitantes en el Parque Nacional Los Alerces. Sin embargo, el movimiento turístico convive con un fuerte operativo de emergencia, ya que los equipos continúan trabajando en sectores remotos para suprimir los focos de calor activos.
Actualmente, el incendio forestal se mantiene en su fase de «contenido», un estado técnico logrado tras semanas de labor conjunta que podría revertirse si las condiciones meteorológicas se vuelven adversas. El esfuerzo principal por estas horas se concentra en el incendio denominado «La Tapera», detectado el pasado 19 de febrero en el límite sur del área protegida. Tras un rápido ataque inicial, el operativo se reforzó ayer con 56 brigadistas que ingresaron al área y establecieron su base operativa en Puerto Ciprés, desde donde se movilizan por agua hasta el frente de combate.
En cuanto a los servicios turísticos, gran parte del parque se encuentra habilitada, aunque con regulaciones estrictas. La navegación recreativa está permitida en el Lago Futalaufquen, mientras que en los ríos Arrayanes y Rivadavia solo se admite el uso de embarcaciones sin motor. En la Zona Centro, las sendas están abiertas; el ascenso al Cerro Dedal requiere registro digital previo, y la visita al Lago Krügger demanda un registro presencial.
Por cuestiones preventivas y de seguridad, los senderos ubicados en el área afectada por las llamas, que en total abarcan unas 16 mil hectáreas, permanecen cerrados, al igual que la pasarela del Río Arrayanes. En la Zona Sur, las actividades acuáticas en el Embalse Amutui Quimey están restringidas debido a que el espejo de agua es utilizado por los medios aéreos que combaten el fuego.
Ante el complejo escenario de simultaneidad de eventos y el riesgo crítico de la región, las autoridades solicitan extrema precaución a quienes circulen por las rutas 71 y 259. Se exige a los conductores mantener el estado de alerta en caminos sinuosos, respetar la velocidad máxima de 40 kilómetros por hora dentro del Parque y ceder obligatoriamente el paso a los vehículos de la flota operativa y de emergencia.
