En busca de sostener el paquete de seis bloques productivos que recibió de parte de YPF, la petrolera GyP firmará un acuerdo con la empresa Oilstone, que invertirá 15 millones de dólares para quedarse con el 40% de esos yacimientos.
En este marco, fuentes del mercado aseguraron que el contrato se firmará esta semana. Se trata de un convenio de «farm in», como se conoce en el mundo de los negocios a la constitución de uniones transitorias. De este modo, la flamante socia de GyP cargará con todas las inversiones y como contraparte recibirá hidrocarburos en proporción a su parte del terreno.
Las seis áreas en cuestión, que en la práctica pueden tomarse como una sola, son todas marginales y fueron una contraparte por la cesión del 10% por parte de la firma provincial de dos yacimientos centrales sobre Vaca Muerta: La Amarga Chica y Bajada de Añelo, informó Diario Río Negro.
De esta forma, GyP recibió a cambio la totalidad de Puesto Cortadera, NI Loma Negra, Cutral Co Sur, Neuquén del Medio, Collón Cura Bloque I y Bajo Baguales, que producen unos 500.000 metros cúbicos al día de gas y 50 metros cúbicos de crudo. Para «estirar» la sobrevida del yacimiento, la empresa neuquina estimó que necesitaba 15 millones de dólares en inversiones directamente en los pozos, explicaron las fuentes y detallaron que ese el dinero que pondrá Oilstone.
Oilstone es una firma nueva, surgida en 2010 y constituida por profesionales que vienen de otras compañías como YPF, Techint, Perez Companc o CGC de Cristóbal López. Su hito fue haber firmado un contrato con la gestión de Repsol para quedarse con la operación de Cerro Bandera, un bloque marginal de poco interés para la española por su baja productividad, en el que hicieron crecer más del 40% la producción de gas.
Cuando GyP se hizo cargo de los bloques a principio de año, contrató a Oilstone para que los operara. Lo hizo de forma directa, sin compulsa, a través de acuerdos de tres meses. Ahora, se decidió directamente a asociarla, en busca de que ésta ponga el dinero necesario para sostener los seis bloques en producción.
Aunque marginal para una petrolera grande, la producción de estos seis bloques impactó en el balance de la compañía provincial, que creció exponencialmente. GyP pasó a facturar unos 700.000 pesos por día gracias a la venta de gas y petrolero, lo que representó toda una novedad para una firma que sólo registraba ingresos por la cesión de participaciones en bloques petroleros.
