La baja de retenciones a las exportaciones de petróleo abre una nueva expectativa para la Cuenca del Golfo San Jorge. Así lo expresó Carlos Gómez, secretario adjunto del Sindicato del Petróleo, quien remarcó que la medida es el resultado de gestiones iniciadas en noviembre entre el Gobierno provincial, las operadoras y el sector sindical.
Gómez explicó que, tras la caída de los incentivos, uno de los principales objetivos fue “buscar alternativas para garantizar un plan de inversión que permita sostener la actividad y el empleo”, en un contexto marcado por la crisis y la pérdida de puestos laborales en los últimos dos años.
“El 17 de noviembre, cuando se puso en marcha el equipo perforador del proyecto no convencional de Pan American Energy, comenzó una gestión directa entre el gobernador, las operadoras y el sindicato para llevar el reclamo al Gobierno nacional”, señaló. Esa iniciativa se formalizó un día después, con la firma de un acta que estableció un plazo de casi 60 días para obtener una respuesta oficial.
Según indicó el dirigente sindical, la medida publicada recientemente implica un ahorro promedio de casi 240 millones de dólares, fondos que deberán ser volcados obligatoriamente a los planes de inversión de 2026. “Esto no es un beneficio financiero sin condiciones. El acuerdo establece que ese dinero tiene que traducirse en más actividad, más equipos y en la posibilidad concreta de sostener y generar empleo”, subrayó.
Gómez aclaró además que el esquema es dinámico y está atado al precio internacional del crudo. “Si el Brent está por debajo de los 60 dólares no se tributa; si supera ese valor, las retenciones vuelven a aplicarse. Es un mecanismo que busca equilibrio entre competitividad e ingresos fiscales”, explicó.
En ese sentido, remarcó que la provincia también se verá beneficiada, no solo por el sostenimiento de la actividad, sino por la definición del precio interno del petróleo para las refinerías locales, un punto clave para la recaudación de impuestos provinciales.
“Todavía faltan los 60 días de reglamentación, donde vamos a participar para que se fijen claramente las condiciones. Pero entendemos que es un paso positivo para la cuenca, para los trabajadores y para la provincia”, concluyó Gómez.
