Gimnasia empujó hasta donde sus limitaciones se lo permitieron, pero no pudo quebrar a Olimpo y debió conformarse con un tibio 0 a 0. Tuvo un palo, un travesaño y convirtió a Champagne en figura. No obstante, le faltó paciencia y terminó frustrado. Ambos quedaron en deuda.
El Lobo hizo todo el gasto pero no logró concretar sus oportunidades y terminó firmando un pobre empate con Olimpo, en el Bosque, 0 a 0. El equipo de Troglio, superior durante casi todo el trámite, chocó con la mezquindad de un rival que desde que comprendió su conveniencia, se aferró al punto. Punto que tampoco le sirve demasiado.
El local arrancó decidido a pasar por arriba al elenco de Perazzo, a no dejarlo reaccionar de su crisis (arrastraba tres sin ganar). Pero fue sólo un manojo de intenciones confusas carentes de claridad y criterio. El Lobo empujó casi siempre forzando las acciones. De principio a fin. Fue infinitamente superior al conjunto de Perazzo. Tuvo más llegadas, más convicción y más intensidad. Pero también más desorden y conflictos en la resolución. Esa fue la simple razón por la que no logró quebrar a Champagne: lo convirtió en figura, pero no lo pudo quebrar.
De todas las oportunidades que no pudo convertir Gimnasia hubo dos que se destacaron por sobre el resto: la de Alvaro Fernández al travesaño (21′ PT) y la de Barsottini al palo (20′ ST). Pero no hubo caso. Y el partido dio para tanto que hasta pudo haber concluido con un batacazo, porque Borja y Gaona Lugo desperdiciaron contras en el cierre. La del colombiano, en realidad, fue gol pero anulado por offside. Hubiera sido demasiado premio para Olimpo.
Chances, pero no goles
El arquero de Atlético de Rafaela sacó pelotas de todos los colores y le amargó la noche a Quilmes, que fue más pero no pudo meterla. El Cervecero llegó a nueve sin sumar de a tres y sigue hundido en el fondo de la tabla.
Quilmes y Atlético armaron un entretenido partido en el Sur bonaerense pero Esteban Conde, arquero de la Crema, se encargó de que la noche no tuviera emociones. Le tapó tres goles hechos al Cervecero, más otras tantas atajadas más verosímiles, y fue la figura de un empate 0-0 que no le sirvió a ninguno. El local, tras nueve fechas sin ganar, sigue hundido en el fondo, y los de Rafaela, a pesar de los siete sin perder, perdieron otra chance de prenderse arriba. ¿La última?
Quilmes contó con el regreso de su capitán, el Chapu Braña, y jugó uno de sus mejores partidos del campeonato. Aunque Atlético arrancó más sólido, el local le sacó la pelota con desparpajo y empezó a llegar al arco del imbatible. Con Klusener, que tuvo un cabezazo a quemarropa en cada tiempo, con Alegre, con Arnaldo González… Siempre ganó Conde.
Aunque menos claras, la Crema tuvo sus chances. Un desborde de Albertengo que Fede González se llevó por delante y no pudo definir, tiros lejanos de Batía y Depetris. Sobre el final, Conde tuvo otra aparición milagrosa y tapó abajo un tiro de Nico Cabrera que era el triunfo cervecero. Le tiraron conde todo, pero no hubo caso.
