El personal de seguridad dio menos garantías que jugar con línea de dos en el fondo.
Messi ingresó promediando el segundo tiempo para la alegría de los miles de hinchas que llenaron el estadio en la ciudad de Nueva Jersey, Estados Unidos.
El mejor jugador del mundo metió dos golazos para aumentar el marcador y sellar el 3 a 0 final.
Sin embargo, pese a los pocos minutos que tuvo en cancha, además de los goles también hubo invasiones buscando tener un saludo, camiseta, foto o firma de Messi.
La primera se produjo a minutos de haber ingresado al partido y fue por parte de un fanático que si bien llegó hasta donde estaba Messi en la mitad de cancha, la seguridad lo tackleó y no pudo saludarlo.

No fue la mejor noche para la defensa de Jamaica y tampoco para los de seguridad, porque un segundo hincha se coló por una de las cabeceras de la cancha, detrás del arco defendido por Jamaica, y llegó hasta Messi con un fibrón pidiéndole que le firme la espalda. Cuando el 10 lo estaba haciendo, llegó la seguridad y lo bajó de un topetazo que también ligó Messi.
El tercero fue en medio de una jugada de Lionel que pese a la invasión supo concretar con un disparo al arco.
Ninguna de las tres invasiones pudo ser evitada por los de seguridad, que una vez que los hinchas entraban, eran casi una decena para sacarlo.
