El subsecretario de Servicios a la Comunidad, Rubén Sartori se refirió a los trabajos que se vienen desarrollando en los sectores de la zona norte y sur de la ciudad y aseguró que “contamos con todo el equipamiento vial y operativo para sanear gradualmente todos los barrios. Nuestro mayor inconveniente es el traslado de los camiones con barro hasta los depositarios pero lo estamos haciendo tenazmente para responder en todos los frentes”.
En un nuevo día de trabajo, el funcionario municipal explicó que “hay barrios, como el caso del Juan XXIII que tenemos 4 frentes de trabajo con un importante despliegue de maquinarias viales y personal operativo. Nuestro objetivo sigue siendo despejar todos los corredores vehiculares que son las avenidas para que la gente pueda comenzar a transitar. Por el momento, las más transitadas están siendo despejadas y ya vemos que las familias pueden desplazarse con precaución. Pero estamos trabajando en todos los sectores de la ciudad”.
En otro orden de sus declaraciones, Sartori reconoció que “esta tormenta ocasionó que gran parte de los sistemas subterráneos colapsaran; entonces el escurrimiento de agua no es normal y arrastra mucha sedimentación y eso hace que también colapsen las bocas que tenemos activas. Por eso hay una actividad constante en las bocas de los pluviales”.
“Hacia el este de la ciudad, y a medida que avanzamos en la limpieza del suelo, muchas familias están pudiendo acceder a sus domicilios, lo que implica que también limpien sus hogares y viviendas. En lo que tiene que ver con la parte del oeste, vemos que está subiendo mucho la napa freática y ese es un problema porque esa zona estaba tendida justamente y esos líquidos estaban atendidos por bocas sumergibles y ahora esas bombas están quemadas y no están trabajando. Hay un colapso de varios lugares y hay que atender cada sistema en particular”, sostuvo.
Sartori explicó que “la tarea es constante porque necesitamos que el escurrimiento se agilice, pero tenemos una mirada general de todo este trabajo y estamos rindiendo con el equipamiento y camiones que tenemos”.
“El único problema que tenemos es que, dada la cantidad de barro que tenemos que transportar, colapsan los lugares de deposición final, y esto es una suma negativa al trabajo; pero seguimos adelante sorteando estos obstáculos y agradeciendo por el buen clima que nos permite continuar”, concluyó.

