El colapso del Cerro Hermitte, que obligó a la evacuación de familias en el barrio Sismográfica, dejó tras de sí no solo daños materiales, sino también historias de supervivencia silenciosa. En medio del caos provocado por el deslizamiento de tierra y el desmoronamiento de viviendas, los rescatistas lograron poner a salvo a una pequeña gata que se encontraba en la zona de riesgo, convirtiéndose en un símbolo de resistencia en medio de la emergencia.
El impacto del desastre no fue solo físico para el animal, sino también emocional. Según detallaron desde la organización responsable de su rescate, la intervención fue mucho más allá de sacarla del peligro inminente: «No solo fue rescatada y transitada, sino que fue todo un proceso». Al momento de ser hallada, se encontraba «flaquita» y desorientada, marcando el inicio de una lenta recuperación.
La adaptación en su hogar de tránsito fue clave. Sus cuidadores explicaron que el animal debió atravesar una etapa de sociabilización para perder el temor que le había dejado la catástrofe. «Tuvo que aprender lo que es una caricia y que se le vaya el miedo», relataron. Con el correr de los días, la gata comenzó a alimentarse mejor, ganó peso y hoy «está hermosa», completamente adaptada a la vida doméstica.
Como parte final de su protocolo veterinario, la gata fue esterilizada recientemente por la organización, motivo por el cual luce una camiseta protectora posquirúrgica. Habiendo superado el trauma del derrumbe y gozando de plena salud, sus rescatistas lanzaron una convocatoria para encontrarle una familia responsable. «Ahora le buscamos familia», concluyeron, con la esperanza de que esta sobreviviente de Sismográfica encuentre su lugar definitivo.
