En su monumento homenaje, se realizó hoy una importante celebración por los 88 años de vida del reverendo padre Juan Corti.
Este miércoles por la mañana, con importante presencia de autoridades y de la comunidad, se celebró el cumpleaños número 88 del Padre Corti, en su Monumento Homenaje, ubicado en calle Francia y Rivadavia.
En la ocasión, estuvieron presentes el Viceintendente, Carlos Linares, el Subsecretario de Medios, Ricardo Astete, concejales, integrantes de la Fundación Padre Corti, representantes de escuelas salesianas y comunidad en general, participaron de los 88 años del cura gaucho, quienes pusieron en valor su trabajo en la ciudad, su trayectoria y los proyectos que aún desea concretar.
Al respecto, el Viceintendente comentó que “estamos acompañando el cumpleaños número 88, que no es poco. El Padre Corti aparte de ser un personaje de la ciudad, es un amigo de toda la vida, compañero de lucha que siempre cuando necesitamos una mano nos ayudó”.
En este sentido, Linares destacó su labor por ayudar a los que menos tienen, acción que demuestra su grandeza y su corazón, siempre en pos del beneficio para Comodoro Rivadavia. “Todavía tiene el sueño de seguir haciendo colegios y de seguir trabajando. Somos agradecidos al Padre Corti – agregó – porque no todas las ciudades cuentan con una persona como él, que ha dejado su vida entera aquí y es importante acompañarlo en este festejo”, concluyó el viceintendente.
Por su parte, el cura gaucho expresó que “estoy muy contento de que me hagan este homenaje, lo acepto con todo cariño porque sé que proviene de corazones buenos, generosos y humildes”.
Con respecto al recordatorio de su madre, indicó que “cuando vine no había aviones sino barcos, mi madre estaba en el puerto con un pañuelo en la mano y me decía que venga a la Patagonia, ´ahí vas a hacer cosas que Dios te inspira, feliz viaje, buena permanencia y acuérdate de tu madre, que he ha criado, que te ha dado todo lo que tenía´”.
Asimismo, Corti indicó que “tengo muchos recuerdos, desde que llegué hasta ahora no paré un minuto, siempre trabajando para los niños, para los pobres, para formar, como decía Don Bosco, buenos cristianos y honrados ciudadanos, este es el mensaje que tengo y busco la forma de cumplirlo”.
Por último, el Sacerdote resaltó que “pienso hacer algo grande para los chicos que no tienen para comer, para dormir y yo quiero darle a ellos posibilidad de vivir en una forma cristiana y buena, ese es mi mayor deseo”, concluyó.
Finalmente, el presidente de la Fundación Padre Corti, José Antonio Goyenechea, indicó que es importante mantener a lo largo del tiempo el legado y la forma de trabajo que ha dejado el cura gaucho en la ciudad. “Yo creo que el deber del padre como misionero salesiano y como sacerdote, comprometido con la educación, ha sido una buena evangelización y promoción al mismo tiempo, con conciencia y
responsabilidad de cuidar lo espiritual y lo corporal”, detalló.
De ese modo, Goyenechea adelantó que desde la Fundación se trabaja en las escuelas de formación técnica, a través de talleres socio-laborales, para jóvenes que deseen aprender un oficio, construyendo inclusión y brindándole herramientas para su futuro.
