Con un mensaje cargado de emoción y tristeza, la Veterinaria Joaquín despidió a Poroto —o “Porotito”, como lo llamaban con cariño—, el gato que durante años fue parte inseparable de la vida cotidiana del lugar.
“Poroto no fue solo una mascota: fue compañía silenciosa, presencia constante, mimo inesperado y testigo de innumerables historias compartidas entre consultas, esperas y sonrisas”, expresaron desde la veterinaria, destacando el rol especial que el felino ocupó tanto para el equipo de trabajo como para quienes pasaron por el establecimiento.
A lo largo del tiempo, Poroto supo ganarse el afecto de todos, convirtiéndose en una presencia habitual y querida, dejando una huella imborrable en quienes compartieron momentos con él. Su despedida generó un profundo sentimiento de pérdida, reflejado en el mensaje que culmina con un agradecimiento por los años de amor y compañía.
“Lo vamos a extrañar muchísimo. Gracias, Poroto, por tantos años de amor y compañía. Siempre en nuestros corazones”, concluye el mensaje, acompañado por una huella que simboliza el recuerdo eterno del querido gato.
La despedida de Poroto no solo refleja el vínculo entre una mascota y su entorno, sino también el amor y respeto que puede generar una presencia fiel a lo largo de los años.
